El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, presidió este viernes en la Casa Rosada la primera reunión de 2026 de la mesa política del Gobierno. El cónclave, que se extendió por más de dos horas, tuvo como eje central unificar la estrategia para blindar la reforma laboral ante las resistencias legislativas y las exigencias de compensación fiscal de las provincias.
El equipo de estrategia: Participaron los ministros Luis Caputo (Economía) y Diego Santilli (Interior), junto a Patricia Bullrich, Santiago Caputo, Martín Menem e Ignacio Devitt.

El mayor escollo para el Gobierno es el reclamo de los mandatarios provinciales por la pérdida de recaudación que generaría la reforma. El gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, solicitó formalmente que la Nación absorba esa merma solo por el 2026 como un gesto compensatorio.
Sin embargo, en el entorno presidencial mantienen la intransigencia: el ministro Santilli argumentó que la pérdida del 0,15% se recuperará mediante la creación de empleo genuino, señalando que por cada 400.000 trabajadores formalizados se compensa el bache fiscal. Actualmente, la informalidad laboral en el país alcanza el 43,2%.
Pese a la intención original del Ejecutivo, la mesa política admitió que la sanción dependerá de la flexibilidad en ciertos artículos. Mientras el Gobierno se resiste a modificar la eliminación de la obligatoriedad de que las empresas sean agentes de retención sindical, sí existe disposición para suavizar la reglamentación del derecho a huelga y debatir el Fondo de Asistencia Laboral (FAL).
“No hay manera de que la reforma laboral no salga. Tenemos que hacer ver que estamos en condiciones de aprobar medidas ambiciosas”, confiaron fuentes de la mesa chica tras el encuentro.

Mientras su equipo pule la estrategia en Buenos Aires, el presidente Javier Milei viajó a Córdoba para asistir al Festival de Jesús María. Esta actividad es la antesala de su debut internacional de 2026: el mandatario prepara su discurso para el Foro Económico Mundial de Davos, previsto entre el 19 y el 23 de enero, donde buscará ratificar el rumbo de sus reformas ante la élite financiera global.