El Festival Nacional de Doma y Folklore de Jesús María volvió a convertirse en escenario de gestos políticos con fuerte carga simbólica.
La reciente participación del presidente Javier Milei en el tradicional encuentro cordobés, donde se animó a cantar junto al Chaqueño Palavecino, reavivó el recuerdo de otro momento que quedó en la memoria del festival: la visita de Mauricio Macri en 2017, cuando el entonces jefe de Estado sorprendió al público con una breve pero comentada payada.
Ambas escenas, separadas por casi una década y por contextos políticos muy distintos, comparten un mismo hilo conductor: la búsqueda de cercanía con el público a través de una de las expresiones más arraigadas de la cultura popular argentina.
Luego de confirmar su asistencia al Festival de Doma y Folklore de Jesús María, Javier Milei fue recibido con una ovación del público. En el escenario se encontraba el Chaqueño Palavecino, quien, tras finalizar una de sus canciones, le dio la bienvenida al mandatario y lo invitó a compartir uno de sus temas más emblemáticos: Amor salvaje.
“Gracias por venir a estas fiestas criollas, donde hay tanta gente hermosa”, expresó el cantor mientras la comitiva nacional se acomodaba. Junto al presidente se encontraba el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, quien también fue reconocido desde el escenario.
Antes de subir, Milei agradeció al artista y a los organizadores del evento, al que definió como “tan importante para el país”, y destacó que el festival “nos hace quedar bien en todo el mundo, por el respeto y el valor de nuestras tradiciones”. En su mensaje, el presidente subrayó además su gratitud hacia el electorado cordobés: “Cómo no le voy a dar las gracias a la querida provincia de Córdoba que me ayudó a ser presidente. Por eso no quería faltar”.
El momento más celebrado llegó cuando el jefe de Estado pidió públicamente un tema “en honor al amor que siento por Córdoba”. El Chaqueño no dudó en invitarlo a cantar. Milei, inicialmente, se resistió: dijo que “no le da el piné” y se definió como un “amateur”, pero finalmente aceptó acompañar al artista, incluso interpretando el puente de la canción. El cierre fue distendido y con humor: “¡Bien! Aprobado”, bromeó Palavecino, mientras Milei agradecía entre risas “por permitirme arruinar el tema”.
La escena trajo inevitablemente a la memoria otra visita presidencial al festival. En 2017, Mauricio Macri asistió a Jesús María y se animó a una breve payada que, aunque distendida, fue leída por muchos como un mensaje político.
“Aquí me encuentro otra vez, en la querida Jesús María, y no será la última vez… y hasta acá llegué”, improvisó el entonces mandatario, entre risas y aplausos. Tras el momento folklórico, deseó un buen año a los argentinos e invitó a construir “juntos la Argentina que soñamos”. El cierre fue enfático y celebratorio: “¡Arriba Jesús María, arriba Córdoba, arriba Argentina!”.
Con el paso del tiempo, aquella promesa implícita quedó desmentida por los hechos. Macri no volvió al festival ni en 2018 ni en 2019 y, poco después, perdió las elecciones presidenciales. Durante aquella visita de 2017, a su lado se encontraba el entonces gobernador Juan Schiaretti, con quien mantenía un vínculo político cordial pese a pertenecer a espacios distintos.
También se encontraba Héctor Baldassi, el exárbitro de fútbol que buscaba instalar al PRO como un actor de peso en Córdoba. De hecho, en las elecciones legislativas del 2017, la “coneja” lideró la lista de Cambiemos y cosechó un contundente 48%, dejando al espacio de Schiaretti muy lejos con el 30%.