La Cámara de Diputados de la Nación volvió a alejarse este año del objetivo de la paridad de género. Con la asunción de los legisladores electos en los comicios de octubre, el cuerpo perdió cinco diputadas respecto de su composición anterior y pasó de 110 a 105 mujeres, lo que representa apenas el 40,9% del total de 257 bancas.
El retroceso resulta significativo si se tiene en cuenta que la Ley de Paridad de Género, sancionada en 2017, buscaba garantizar una representación equitativa entre hombres y mujeres en el Congreso. Sin embargo, seis años después, no solo no se alcanzó el 50%, sino que el porcentaje volvió a descender.

Entre los factores que explican esta caída, no es menor que el 70% de las listas electorales de 2025 fueron encabezadas por hombres, lo que impactó directamente en el reparto final de bancas, especialmente en aquellas provincias que eligen entre tres y cinco diputados.
Desde la sanción de la ley se realizaron cuatro elecciones legislativas -2019, 2021, 2023 y 2025- y en ninguna de ellas se logró la paridad plena. De acuerdo con estimaciones parlamentarias, el umbral del 50% recién podría alcanzarse dentro de cuatro años, si se modifican las prácticas políticas actuales. Otro dato revelador es que solo una mujer preside un bloque mayoritario: la santafesina Gisela Scaglia, al frente del interbloque Provincias Unidas, que reúne a 22 legisladores.

En cuanto a las principales fuerzas, La Libertad Avanza duplicó su cantidad de diputadas -pasó de 20 a 39- como consecuencia de su crecimiento electoral, aunque las mujeres representan apenas el 41% de su bloque de 95 integrantes. Por su parte, Unión por la Patria redujo su representación femenina de 45 a 42 diputadas, lo que equivale al 45,2% de un bloque que totaliza 93 miembros.
La brecha es aún más marcada en otros espacios: en los interbloques de Fuerzas del Cambio y Unidos, las mujeres no alcanzan el 30% de sus integrantes. En contraste, el Frente de Izquierda es el único espacio donde la representación es plenamente paritaria, con cuatro diputadas que constituyen la mitad del bloque.
Por otro lado, hay tres mujeres ocupan bancas unipersonales: Natalia De la Sota (Defendamos Córdoba), Karina Maureira (La Neuquinidad) y Marcela Pagano (Coherencia).
Entre las diputadas con mayor visibilidad política se destacan, por el oficialismo, Silvana Guidici, Sabrina Ajmechet, Juliana Santillán y Lilia Lemoine; por Unión por la Patria, Cecilia Moreau, Victoria Tolosa Paz, Paula Penacca, Sabrina Selva y Julia Strada; por la UCR, Karina Banfi y Pamela Verasay; y por la izquierda, Romina del Plá y Myriam Bregman.

El nuevo escenario parlamentario confirma que, pese a la existencia de una ley específica, la paridad de género sigue siendo una meta pendiente en la Cámara de Diputados, condicionada por decisiones partidarias y prácticas electorales que aún favorecen mayoritariamente a los varones.
GZ