Durante esta semana que pasó se publicó el dato esperado del IPC nacional que realiza el INdEC y tal como anunciamos el domingo pasado la cifra que brindó no fue ni más ni menos que de de 2.8%, basándose en aumento de servicios públicos (luz, agua, gas y el resto de los que pagamos en nuestras viviendas), incluso como se midió hasta diciembre con la importancia de las cosas que consumíamos hasta 2004 y fue más alto el nivel de aumento de la carne que de diciembre de 2024 a diciembre 2025 subieron enormidades -como por ejemplo el asado que en el total del año 2025 subió en promedio un 71% con los datos publicados por el INdEC el mismísimo martes-.
En el IPC del mes de enero 2026 que se publica el 10 de febrero, sí el mismísimo día del paro nacional con movilización del nuevo triunvirato de la CGT por el tratamiento de la reforma laboral en el Senado de la Nación, se prevé que la importancia de los precios regulados dentro de los cuales se encuentran los servicios públicos (luz, gas, agua, internet, telefonía) tienen una incidencia notoriamente mayor y si bien los precios como los alimentos tienen una importancia que baja al 26% del total sobre el 33% que tenía hasta diciembre pasado el precio de la carne sigue siendo un poco mas del 10% en el promedio del país y en el GBA sigue siendo el 45% del valor total del índice.
Eso quiere decir que a los aumentos de la carne que se sigue dando como resultado de la apertura indiscriminada al mundo casi triplicando los indicadores del 2024 lo que queda en el país para consumo los productores suben los precios para tener la misma ganancia que si lo vendieran al exterior. O sea, la quita de las retenciones como elemento para frenar la escalada de precios internos con los de exportaciones solo le hizo mucho daño a las familias de nuestro país que dejaron de consumir carnes vacunas y comenzaron a suplantarlas con aviar/porcina y resto que también subieron sus precios en mayor medida incluso.
En cuanto a los servicios públicos al tener sus costos dolarizados por leyes de la nefasta convertibilidad de la década del 90 y ante un gobierno que sigue brindando los mismos niveles de subsidios tanto a la energía como al transporte a pesar de la suba de 600% en energía y entre 800 - 1500% en transporte consiguieron que el pueblo trabajador caiga en la pobreza con salarios registrados/en blanco exactamente igual que en el período 2016-2019.
Pero esta vez en forma más estrepitosa con mayores bolsones de indigencia porque cuando un trabajador queda sin trabajo registrado pasa a ser indigente o en su defecto se inscribe como monotributista -para no dejar de tener una cobertura médica ni acceso al sistema previsional, a pesar que subieron las cuotas desde este mes de enero a valores siderales casi triplicando los importes de diciembre pasado a pesar de también pagarlo junto al régimen de valor fijo de ingreso bruto de CABA y algunas provincias más- por lo tanto de coincidir, aunque sean seguramente mayores los rubros, durante el primer bimestre 2026 con la nueva forma de medición tengan un 3 por delante y más sabiendo que las bandas cambiarias se amplían por la inflación pasada y decimos bimestre porque descontamos que marzo siendo un mes inflacionario puede estar cerca de iniciar con 4 comiéndose la inflación presupuestada para todo el 2026.
Pero nadie les comentó que en abril 2025 cuando firmaron el acuerdo con el FMI establecieron durante 2026 eliminar el monotributo para poder sostener la caída de recaudación nacional que en ese momento sabían que se iba a producir consecuencia de la recesión autogenerada como resultado de la caída del consumo/ventas en todo el país con escalada inflacionaria que promueven todos los planes de salvatajes del FMI.
También en las últimas 2 semanas el BCRA se la pasó anunciando compras de reservas en dólares por un total de USD 687 millones pero nunca mostraron las ventas que realizó el Tesoro nacional en el mercado minorista (spot) y futuro que terminaron generando entre jueves y viernes que las reservas brutas caigan. O sea, que las ventas y/o pérdidas de reservas son muy superiores a las compras que realizan inclusive cuando en estos días el precio internacional del oro tuvo momentos de suba. Pero como venimos diciendo, el oro debemos descontarlo de las reservas con lo cual el importe es menor a los USD 40 MM porque no sabemos dónde se encuentran físicamente ni poseemos contratos que los indiquen; por lo cual también son indicios que los funcionarios responsables de ellas serían imputables por la desaparición de esas 11 toneladas de oro o lo que es lo mismo hoy de esos USD 4.981 millones comprados en 2021.
Con todo lo anteriormente expresado el milagro argentino nunca se efectuó y es solo más de lo mismo por lo que hasta hoy no existe ningún experto en crecimiento económico con o sin dinero, aunque si existe un plagiador serial desubicado y maleducado que hace quedar a nuestra Patria muy mal en el concierto de las naciones mundiales ya que todos se ríen de él en todo el mundo.