El presidente Javier Milei dio un nuevo gesto político al instalar estandartes de estilo romano vinculados a la agrupación juvenil libertaria “Las Fuerzas del Cielo” en la Quinta Presidencial de Olivos, un acto que él mismo compartió en redes sociales acompañado de una imagen de los símbolos.
Según el mensaje que difundió la agrupación y que fue replicado por el jefe de Estado, “los estandartes de Las Fuerzas del Cielo ya se encuentran protegiendo al presidente Milei en su residencia de Olivos”, marcando un guiño explícito a ese espacio de militancia que forma parte del universo más combativo de La Libertad Avanza.
Los estandartes de las Fuerzas del Cielo ya se encuentran protegiendo al Presidente Milei en su residencia de Olivos. pic.twitter.com/MUSUH1xxcm
— Las Fuerzas del Cielo (@FuerzasDelCielo) January 15, 2026
Los símbolos en cuestión, con estética inspirada en iconografía romana y consignas como la cita bíblica de 1 Macabeos —“La victoria en la guerra no depende de la cantidad de soldados, sino de las fuerzas que vienen del cielo”—, simbolizan la afinidad del mandatario con las bases más activas de su propio movimiento político.
La colocación de estos emblemas se produjo tras un encuentro en la residencia oficial con militantes de la agrupación de Entre Ríos, que habían participado en un festival tradicional con su propia iconografía libertaria.

Las Fuerzas del Cielo no es un partido político tradicional ni un think tank institucional, sino una organización híbrida que reúne influencers, operadores políticos y referentes libertarios, alrededor de un discurso marcadamente anti-progresista y una estética inspirada en elementos históricos y culturales reinterpretados para su militancia.
En el plano político y simbólico, no faltan exégetas de la política que empiezan a trazar paralelismos entre Las Fuerzas del Cielo y La Cámpora. La comparación no se apoya en la ideología, sino en la función que cumplen dentro del esquema de poder: se trata de núcleos de militancia identitaria, con fuerte épica, con una estética propia y con vínculo directo con la figura presidencial.
Al igual que La Cámpora en su momento, Las Fuerzas del Cielo operan como usina de defensa política y comunicacional, especialmente en redes sociales, construyendo un relato de confrontación frente a adversarios internos y externos.

Más allá de las distancias, el fenómeno muestra una lógica recurrente en la política argentina: los liderazgos fuertes tienden a rodearse de organizaciones militantes que demuestran lealtad y son útiles para la disputa cultural.
GZ