22/01/2026 - Edición Nº1080

Política

Malestar castrense

Cuarta muerte en el Ejército Argentino: qué pasó ahora en Quilmes

18/01/2026 | Se trata del cuarto caso similar registrado en poco más de un mes



Un efectivo del Ejército Argentino fue encontrado sin vida en su domicilio en Quilmes durante la madrugada del viernes 16 de enero. El episodio encendió nuevamente las alarmas dentro de las Fuerzas Armadas y se suma a una serie de casos similares en las últimas semanas.

El hallazgo fue notificado por familiares del militar, que prestaba servicio en el Centro Recreativo del Ejército “Héroes de Malvinas”. La Policía de la Provincia de Buenos Aires investiga las circunstancias del deceso.

“El Ejército expresa su profundo pesar ante lo ocurrido y acompaña en el dolor a los familiares, amigos y camaradas”, señaló un comunicado de la fuerza, que además pidió prudencia ante la falta de precisiones oficiales sobre las causas del hecho.

Este suceso se da en el marco de una serie de muertes de personal militar registradas desde diciembre, con al menos otros tres efectivos hallados sin vida en distintos puntos del país en circunstancias que aún están bajo investigación.

Dichos casos tuvieron lugar en la Residencia Presidencial de Olivos, en Corrientes y en Mendoza, algunos de los cuales fueron caratulados inicialmente como “averiguación de causales de muerte” mientras se esperan pericias forenses.

La reiteración de estos hechos provocó preocupación institucional y política, y llevó al Ejército a estudiar protocolos internos y colaborar con las investigaciones judiciales para esclarecer si existen patrones comunes o causas precisas detrás de las muertes. Hasta el momento, las autoridades no brindaron detalles concluyentes ni avanzaron con hipótesis oficiales sobre los motivos de este nuevo fallecimiento.

Cómo viven los militares en la Argentina de hoy

En nuestro país la vida cotidiana de un militar en actividad combina ingresos ajustados, una red de contención frágil y un progresivo aislamiento social. Los salarios -especialmente en los rangos bajos y medios- suelen quedar por detrás de la inflación y obligan a muchos efectivos a depender de suplementos, horas extra o trabajos por fuera de la fuerza para llegar a fin de mes.

A esto se suma una obra social históricamente cuestionada, con demoras en turnos, prestaciones limitadas en el interior del país y dificultades para cubrir tratamientos complejos, lo que impacta tanto en el personal como en sus familias. Por si algo faltaba, en los últimos meses se conoció que la cobertura médica militar está atravesada por una fuerte crisis debido a su estado financiero.

La dinámica propia de la carrera —traslados frecuentes, cambios de destino repentinos, horarios extensos y un régimen de disciplina cerrado— termina alejando al militar de su círculo de amigos, de su lugar de origen y, en muchos casos, de vínculos afectivos estables. Ese desarraigo, combinado con la exigencia permanente de disponibilidad y el bajo reconocimiento social, configura un escenario de soledad estructural que atraviesa silenciosamente la vida dentro de los cuarteles.

GZ