A pesar de su derrota ante Crawford, el boxeador mexicano Saúl "Canelo" Álvarez facturó 137 millones de dólares en 2025 y desplazó a Lionel Messi del podio financiero. Cristiano Ronaldo lidera una lista dominada por futbolistas, basquetbolistas y beisbolistas.
El inicio de 2026 ha traído consigo una reconfiguración en el mapa económico del deporte global. Mientras los reflectores suelen apuntar a los goles o a las volcadas, en el cuadrilátero financiero se ha producido un cambio de mando sorpresivo.
Saúl "Canelo" Álvarez, la máxima figura del pugilismo latinoamericano, cerró el año 2025 como el segundo atleta mejor pagado del planeta, superando a íconos como Lionel Messi, LeBron James y Shohei Ohtani.
Según el ranking anual publicado por la prestigiosa consultora Sportico, el boxeador mexicano generó ingresos estimados en 137 millones de dólares. Esta cifra monumental le permitió relegar al tercer puesto a Lionel Messi, quien registró ganancias por 130 millones de dólares. La cima, indiscutida y lejana, sigue siendo propiedad de Cristiano Ronaldo, con una facturación récord de 260 millones de dólares.

El salto de Canelo es notable si se compara con el año anterior, donde figuraba en el puesto 20 con 73 millones. Este ascenso meteórico se explica por un modelo de negocio único: a diferencia de las ligas con salarios fijos, el boxeo de élite concentra ganancias extraordinarias en eventos puntuales.
Derrota deportiva, victoria financiera
Paradójicamente, el 2025 de Canelo no fue perfecto en lo deportivo. Su mega combate ante Terence Crawford terminó en derrota, pero la bolsa asegurada por esa pelea fue el motor principal de su éxito económico.
Del total de 137 millones, se estima que 125 millones provienen directamente de su actividad en el ring, mientras que los restantes 12 millones son fruto de patrocinios y negocios fuera de las cuerdas.
La firma de un contrato de múltiples peleas con el jeque Turki Al-Alshikh fue clave para esta inyección de capital, consolidando al tapatío como una máquina de generar dinero independientemente del resultado de los jueces.