Kevin Durant sigue demostrando que es un anotador implacable. En el partido ante los Portland Trail Blazers jugado el 10 de enero, el veterano alcanzó los 31.422 puntos, dejando atrás la marca de Wilt Chamberlain (31.419). Sin embargo, apenas una semana después volvió inscribir su nombre en la historia y también superó a Dirk Nowitzki, colocando su nombre como el sexto mejor anotador de todos los tiempos.
Esta vez fue en el encuentro entre Houston Rockets y los New Orleans Pelicans en el Toyota Center, donde KD necesitó sólo 18 puntos para alcanzar la escalofriante cifra de 31.561. Ahora está a solo 731 tantos de Michael Jordan, quinto con 32.292 puntos. La diferencia aún es considerable, pero su ritmo constante de anotación hace pensar que pasar al mítico número 23 es una posibilidad real.

De hecho, si logra un promedio de más de 26 puntos por partido esta temporada (algo realizable para un jugador de sus características) va camino de alcanzar la marca de Su Majestad en los próximos 30 partidos.
A sus 37 años, Durant mantiene un nivel competitivo que sorprende incluso a los más escépticos. En su 18ª temporada, el alero sumó además más de 8.000 rebotes en su carrera, demostrando una longevidad excepcional y una capacidad para seguir siendo protagonista en la liga.
Durant ha construido su legado en franquicias como Seattle/Oklahoma City Thunder, Golden State Warriors, Brooklyn Nets, Phoenix Suns y ahora los Houston Rockets, donde continúa siendo la referencia ofensiva indiscutible. Su paso por los Warriors le otorgó dos campeonatos y un reconocimiento como MVP de las Finales, mientras que en Houston busca dejar su huella en la etapa final de su carrera.
Más allá de los números, lo que distingue a Durant es su versatilidad ofensiva. Su capacidad para anotar desde cualquier posición -ya sea con tiros de media distancia, triples o penetraciones- lo convierte en un jugador prácticamente indefendible. Esta variedad de recursos es lo que le ha permitido mantenerse en la elite durante casi dos décadas.
El haber superado a dos pesos pesados como Chamberlain y Nowitzki reafirma que su carrera -a pesar de las lesiones y fracasos en algunos equipos- es superlativa y su buen andar en los Rockets le permite soñar con un tercer anillo. Con la mirada puesta en Jordan, "Durántula" busca consolidar su legado, porque ya es uno de los mejores anotadores de todos los tiempos.