19/01/2026 - Edición Nº1077

Política

Congreso

Congreso en pausa: el plan de La Libertad Avanza para desnudar lealtades

19/01/2026 | En la Casa Rosada admiten que la demora es deliberada y busca “testear” quiénes acompañan de verdad al oficialismo.



La decisión de La Libertad Avanza de dilatar la conformación de varias comisiones bicamerales en el Congreso no responde solo al calendario de verano ni al receso legislativo. En el oficialismo reconocen que se trata de una estrategia política para observar comportamientos, detectar fisuras y diferenciar aliados firmes de socios circunstanciales. “Ya nos pasó de jugarle bien a diputados y senadores que después miraron para otro lado. Esta vez no hay apuro”, admitieron desde un despacho libertario con llegada directa a la Casa Rosada.

El mensaje también funciona hacia adentro del propio oficialismo. En un escenario donde el Gobierno de Javier Milei necesita precisión quirúrgica para cada votación relevante, la conformación de comisiones sensibles —como la bicameral de DNU, la de Inteligencia o la Mixta Revisora de Cuentas vinculada a la Auditoría General de la Nación (AGN)— se convirtió en un terreno de control político más que de simple reparto institucional. Nadie quiere regalar espacios clave a dirigentes que después no respondan.

Desde la oposición reconocen, en voz baja, que el oficialismo tiene margen para estirar la definición sin pagar costos inmediatos. “Si apuran ahora el armado, generan conflictos internos y externos innecesarios”, admitió una diputada dialoguista. En especial, porque estas bicamerales concentran poder real: manejo de información sensible, control de organismos estratégicos y visibilidad política para legisladores que buscan sostener protagonismo.

La bicameral de Inteligencia es el caso más emblemático. Históricamente, se transformó en un botín codiciado por bloques y dirigentes que buscan permanecer en la agenda pública. Lo mismo ocurre con la comisión de Trámite Legislativo (DNU), donde el kirchnerismo supo construir poder bloqueando reuniones y condicionando debates. La novedad es que ahora es el oficialismo el que administra los tiempos y expone la ansiedad opositora.

Por eso, en LLA sostienen que recién cuando el Poder Ejecutivo termine de definir el temario de las sesiones extraordinarias se abrirá el juego real. “Primero el temario, después los nombres”, resumen. El cálculo político incluye otro dato: el interbloque kirchnerista llega más fragmentado que en años anteriores, lo que reduce su capacidad de presión pero también vuelve más delicado el equilibrio interno en cada comisión que se arme.

Las bicamerales más sensibles y por qué el oficialismo estira los tiempos

Las comisiones bicamerales de Trámite Legislativo (DNU), Inteligencia y la Mixta Revisora de Cuentas concentran funciones estratégicas: control sobre decretos presidenciales, supervisión de organismos sensibles y vínculo directo con la Auditoría General de la Nación (AGN). Su integración suele definir cuotas reales de poder parlamentario y proyección política para los legisladores que las integran.

En la Casa Rosada admiten que la demora en su conformación también busca evitar errores de lectura política como los cometidos en 2024, cuando sectores considerados “aliados” terminaron condicionando votaciones clave. Por eso, el armado final quedará atado al temario de las sesiones extraordinarias y al comportamiento efectivo de cada bloque en las próximas negociaciones.