22/01/2026 - Edición Nº1080

Internacionales

Tragedia ferroviaria

Choque de trenes Málaga-Madrid: la falla que investigan tras 39 muertos

19/01/2026 | Un choque frontal en Córdoba ocurre en un tramo recientemente renovado y desata una gran operación de rescate.



España vive una de sus peores tragedias ferroviarias de las últimas décadas tras la colisión de dos trenes de alta velocidad ocurrida el domingo por la noche en las inmediaciones de Adamuz, en la provincia de Córdoba. El saldo confirmado asciende a al menos treinta y nueve personas fallecidas y más de un centenar de heridos, varios de ellos en estado crítico.

El accidente se produjo alrededor de las 19:40 hora local, cuando una formación privada que cubría el trayecto Málaga Madrid sufrió un descarrilamiento pocos minutos después de salir de la estación de Córdoba. El tren invadió la vía contraria y chocó de frente con otra unidad que se dirigía hacia el oeste del país. El impacto fue de gran violencia y provocó que varios vagones salieran despedidos, algunos de ellos cayendo por un terraplén cercano.

Equipos de emergencia describieron una escena de destrucción extrema, con estructuras metálicas retorcidas y pasajeros atrapados entre los restos. Muchos sobrevivientes lograron salir por sus propios medios rompiendo ventanas, mientras otros debieron ser rescatados con herramientas hidráulicas tras varias horas de trabajo ininterrumpido. La zona del siniestro, de difícil acceso, complicó las tareas durante las primeras horas.

Más de quinientos efectivos participaron del operativo, entre bomberos, personal sanitario, fuerzas de seguridad y voluntarios. Se desplegaron hospitales de campaña y se estableció un sistema especial de traslados para derivar a los heridos a distintos centros de salud de Andalucía, evitando la saturación hospitalaria.


Bomberos y personal sanitario asistieron a decenas de heridos y evacuaron a pasajeros atrapados durante horas entre los hierros retorcidos.

Las autoridades activaron además un protocolo de identificación de víctimas, incluyendo pruebas genéticas para familiares que no lograban contactar a los pasajeros. El tráfico ferroviario de alta velocidad quedó completamente interrumpido en el corredor sur del país, con cancelaciones y desvíos que afectaron a miles de usuarios.

El Gobierno nacional decretó luto oficial y anunció una investigación exhaustiva para determinar qué provocó el descarrilamiento inicial. Aunque todavía no hay conclusiones definitivas, se analizan factores técnicos, estado de la infraestructura y funcionamiento de los sistemas de seguridad. Por el momento, no se confirmó responsabilidad humana directa.

España cuenta con una de las redes de alta velocidad más extensas de Europa, inaugurada en 1992 y considerada históricamente un modelo de seguridad. Sin embargo, este accidente reavivó el debate sobre el mantenimiento de las líneas, la convivencia entre operadores públicos y privados y los controles en tramos recientemente modernizados.

La tragedia generó una fuerte conmoción a nivel nacional e internacional. En las próximas horas se esperan nuevos comunicados oficiales y homenajes a las víctimas, mientras el país intenta asimilar un golpe que vuelve a poner en primer plano los límites y desafíos del transporte ferroviario moderno.