Germán Daffunchio, referente de Las Pelotas y exintegrante de Sumo, lanzó durísimas críticas contra Soda Stereo y reavivó una vieja grieta dentro del rock argentino. Sus declaraciones se dieron en una entrevista con Walter Queijeiro en FOX, donde contrastó sin filtro ambos universos musicales y estéticos.
“En la época de Sumo existían dos lados”, planteó Daffunchio al comenzar su análisis. Según explicó, por un lado estaba “uno cara bonita y peinadito hermoso que podría representar Soda Stereo”, mientras que en la vereda opuesta se ubicaba Sumo, como una expresión completamente distinta. “Éramos el opuesto, otra cosa”, remarcó.
"Soda Stereo"
— Tendencias en Argentina (@porqueTTarg) January 19, 2026
Porque el líder de Las Pelotas, Germán Daffunchio, fue sincero: "A mi Soda siempre me pareció una porquería". pic.twitter.com/SvVNgzLA7m
El músico fue más allá y sostuvo que durante muchos años Soda Stereo encarnó una parte del rock nacional con la que no todos se sentían identificados. “Durante muchos años representó una parte del rock argentino que no necesariamente todos estábamos de acuerdo”, señaló.
En ese recorrido histórico, Daffunchio también apuntó al fenómeno del rock latino en los años 80. “En los 80 se creó el rock latino, y ellos fueron cabeza de puente junto con Virus, Los Enanitos, etcétera, de abrir Latinoamérica”, reconoció, aunque enseguida marcó distancia estética y conceptual: “Lo hacían con canciones livianitas, ellos eran lindos, etc. Muy alejado de la realidad de nosotros”.
La frase más fuerte llegó cuando habló directamente de su percepción personal sobre la banda liderada por Gustavo Cerati. “A mí Soda me pareció siempre una porquería, demasiado careta”, disparó sin rodeos, generando inevitablemente polémica entre los fanáticos. Sin embargo, hizo una salvedad importante al referirse al recorrido posterior de Cerati. “La carrera solista de Cerati es otra música, es mucho más interesante”, aclaró, marcando una diferencia clara entre el proyecto grupal y la etapa individual del músico. Para cerrar, Daffunchio resumió esa distancia artística con una comparación que retrata el choque de mundos de los 80: “Cuando nosotros cantábamos ‘La rubia tarada’, ellos cantaban ‘Oh oh oh, nada personal’”.