27/01/2026 - Edición Nº1085

Internacionales

Privacidad mediática

Príncipe Harry y Elton John entran en la etapa decisiva del juicio contra el Daily Mail

20/01/2026 | Con el inicio de las audiencias, la Justicia británica comienza a analizar pruebas y testimonios clave.



La demanda impulsada por el Príncipe Harry y Elton John contra la editorial del Daily Mail dio un paso central esta semana con el comienzo formal del juicio oral en Londres, una etapa que marca el tramo más delicado de un conflicto judicial que lleva años gestándose.

El caso no es nuevo. La acción legal fue presentada hace más de dos años, luego de que los demandantes reunieran información y testimonios sobre presuntas prácticas ilegales utilizadas durante décadas por el grupo editorial para obtener datos privados. Sin embargo, recién ahora la causa ingresó en la fase en la que el tribunal escuchará declaraciones, examinará artículos concretos y evaluará la legalidad de los métodos periodísticos cuestionados.


Elton John es uno de los demandantes más reconocidos del proceso. Declarará más adelante, en una instancia prevista de forma remota.

Las acusaciones apuntan a un período que abarca desde los años noventa hasta comienzos de la década de 2010, cuando el periodismo sensacionalista británico atravesó su etapa de mayor agresividad. Según los demandantes, en ese contexto se habrían utilizado escuchas telefónicas, accesos indebidos a información médica y financiera, engaños deliberados y el uso de investigadores privados, prácticas que ya fueron objeto de escándalos y reformas en el Reino Unido.

Además de Harry y Elton John, el proceso involucra a otras figuras públicas del mundo del espectáculo, la política y el activismo social, entre ellas David Furnish, Liz Hurley, Sadie Frost, Doreen Lawrence y Simon Hughes. Todos sostienen que sus vidas privadas fueron vulneradas de manera sistemática y que parte de las historias publicadas solo pudo haberse obtenido por vías ilícitas.


El abogado David Sherborne, representante legal del príncipe Harry y otros demandantes, expone ante la High Court los argumentos centrales de la acusación sobre la recopilación ilegal de información por parte de la prensa.

Del lado contrario, Associated Newspapers rechaza de forma tajante las acusaciones. La empresa asegura que sus periodistas actuaron conforme a la ley y que no existen pruebas directas que demuestren una conducta ilegal organizada dentro de la redacción. La defensa sostiene, además, que el juicio debe centrarse únicamente en artículos específicos y no en una revisión general de la historia del medio.

El abogado de Harry, David Sherborne, sostuvo ante el tribunal que las prácticas investigadas incluyeron el pirateo de mensajes de voz, la intervención de teléfonos fijos y la obtención de información privada mediante engaños, una técnica conocida como blagging. Al abrir el juicio en la High Court de Londres, Sherborne afirmó que existió “un uso claro, sistemático y sostenido de métodos ilegales de recopilación de información” tanto en el Daily Mail como en el Mail on Sunday.

Durante esa audiencia, Harry siguió los argumentos desde la sala, sentado detrás de sus abogados junto a Liz Hurley, Sadie Frost y Simon Hughes. El príncipe ha vinculado en reiteradas ocasiones su enfrentamiento con los tabloides al acoso mediático que rodeó la muerte de su madre, Diana de Gales, fallecida en un accidente automovilístico en París en 1997 mientras su vehículo huía de los paparazzi.

Según la acusación, entre los presuntos responsables de esas irregularidades figuran editores ejecutivos y periodistas de alto rango, incluidos actuales responsables editoriales del Mail on Sunday y del The Sun.

Uno de los momentos más esperados será la declaración presencial del príncipe Harry, prevista para los próximos días. Su testimonio vuelve a colocar al hijo menor de Carlos III en el centro del debate sobre los límites de la prensa, un enfrentamiento que arrastra desde hace años y que él mismo ha vinculado con la persecución mediática sufrida por su madre. Para Harry, esta causa se inscribe en una batalla personal y simbólica.

Harry, de 41 años, relató ante el tribunal que le resultó “profundamente perturbador” sentir que cada uno de sus movimientos, pensamientos y emociones eran observados y seguidos, con el único objetivo de convertir su vida privada en un negocio rentable para el Mail.

El juicio está previsto para extenderse alrededor de nueve semanas, con audiencias técnicas, análisis de pruebas documentales y declaraciones presenciales y remotas. Elton John y David Furnish, por ejemplo, participarían más adelante desde el exterior debido a compromisos profesionales.

Más allá de los nombres famosos, el avance del proceso vuelve a instalar una pregunta de fondo en el Reino Unido: hasta dónde puede llegar la prensa en busca de una exclusiva y qué consecuencias legales enfrenta cuando cruza esa frontera. El fallo, que llegará recién en los próximos meses, podría tener impacto no solo sobre este caso, sino también sobre el futuro del periodismo sensacionalista británico.