En 2025, la agroindustria argentina ganó presencia en el mercado de la India y se posicionó como el principal abastecedor de aceites vegetales. Se trata de un destino que año tras año crece en la demanda tanto de aceite de soja y girasol, subproductos en donde nuestro país cuenta con grandes oportunidades para destacarse.
De acuerdo a la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), el año pasado India compró 3,56 millones de toneladas de aceites vegetales argentinos. Si bien ese país es un gran productor agrícola a nivel mundial, la industrialización de sus granos es baja.
Los números del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) respaldan a la India en el eslabón primario. Es el segundo productor mundial de trigo, con 117 millones de toneladas y es el líder global en arroz, con 152 millones de toneladas.
“No obstante, la producción de oleaginosas para industrializar y obtener aceites es relativamente baja en términos de las necesidades de consumo que registran a nivel país, por lo que surge como necesidad la importación de estos derivados”, remarcaron desde la entidad rosarina.
Por el lado de Argentina, la producción conjunta de aceites de soja y girasol correspondientes a la campaña 2024/25 acumuló 10,48 millones de toneladas, un récord desde al menos el ciclo 2004/05.
En el caso de Argentina, la BCR remarcó que la especialización productiva de aceites se concentra en los derivados de soja y girasol, justo los dos productos más demandados por el mercado indio.
Un dato a tener en cuenta es que si bien Indonesia es el principal abastecedor del país asiático en aceite de palma, sus importaciones vienen cayendo fuertemente desde este origen y alcanzando en 2025 un mínimo desde 2007 en términos de volumen.
Respecto a Malasia, que también está enfocado en aceite de palma, registra importaciones relativamente estables si se observa los últimos años, pero tampoco crece en oferta total anual para incrementar sus exportaciones de forma significativa.
En contraposición, se destaca un crecimiento paulatino en la demanda de India desde Rusia por aceite de girasol, Brasil por aceite de soja y Tailandia en aceite de palma. En paralelo, un jugador de peso como Ucrania perdió espacios en los envíos de aceite de girasol.
Tras el pico de 2,3 millones de toneladas que los ucranianos despacharon a India, en 2025 las exportaciones cayeron a 1,1 millones.
En 2025, Argentina se convirtió en el principal abastecedor de aceites vegetales de la India.https://t.co/nICFhGC6we pic.twitter.com/9NiceIpgCq
— BCR Mercados (@BCRmercados) January 19, 2026
A comienzos de los 2000, las importaciones de aceite de girasol de India se ubicaban entre 4 y 5,5 millones de toneladas y estaban concentradas en el aceite de palma. Desde 2008 en adelante, la BCR calculó que se observó un crecimiento sostenido de la demanda, que en la última década se posicionó entre 13,7 y 16,6 millones.
En este escenario de expansión de las importaciones, los aceites derivados de soja y girasol comenzaron a ganar participación. Desde 2014 esta tendencia se profundizó, hasta alcanzar en 2025 un máximo de 53,1% del total importado, según estimaciones de la Bolsa de Santa Fe
Para Argentina, este cambio es relevante: las compras indias de aceite de soja y girasol alcanzaron un récord de 8,35 millones de toneladas en 2025, casi 50% por encima del promedio de la última década.