En un clima de alta tensión política, los sindicatos estatales y aportantes a la Caja de Jubilaciones de Córdoba profundizaron su plan de lucha con una protesta sorpresiva en las rutas de acceso a Jesús María, en coincidencia con la visita del presidente Javier Milei al tradicional Festival de Doma y Folklore.
La movilización tuvo como principal objetivo visibilizar el rechazo a la reciente ley provincial que incrementa los aportes de los trabajadores activos y reduce los haberes jubilatorios, además de reclamar el envío inmediato de los fondos que la Nación adeuda al sistema previsional cordobés.
Desde los gremios cuestionaron con dureza al gobernador Martín Llaryora, a quien acusaron de no reclamar los recursos adeudados por la Nación “por pánico a enfrentarse con Milei”. En ese marco, también repudiaron las políticas nacionales y denunciaron un ajuste que impacta directamente sobre salarios y jubilaciones.
La conflictividad se profundizó tras la denuncia penal presentada por la empresa Caminos de las Sierras contra los manifestantes. El bloque de 23 gremios estatales -integrado, entre otros, por la UEPC, SEP, SUOEM y seccionales de La Bancaria y Luz y Fuerza- rechazó el accionar judicial y lo calificó como un intento de “criminalizar la protesta social”.
“Frente al ajuste, la protesta social no es un delito: es la única herramienta que tenemos las y los trabajadores para defender el salario y una jubilación digna”, expresaron en un comunicado conjunto.
Las organizaciones sindicales anticiparon que las acciones de protesta continuarán durante el resto de enero en distintos puntos de la provincia, con impacto en escuelas, hospitales y municipios. No obstante, afirmaron estar dispuestas a abrir instancias de diálogo con el Gobierno provincial para buscar soluciones al conflicto previsional “sin ajustar a trabajadores ni jubilados”.
ND