Entre la medianoche del lunes y la madrugada de hoy en la Argentina, dos triunfos sobresalieron con fuerza en el Abierto de Australia: el debut soñado de Thiago Tirante en el cuadro principal y la épica batalla de Sebastián Báez frente a uno de los cañoneros del circuito.
El platense, ubicado en el puesto 103 del ranking ATP, ingresó como último clasificado directo al main draw y no desaprovechó la oportunidad. En su quinta presencia en Melbourne, tras varias frustraciones en la qualy, Tirante venció con autoridad al local Aleksandar Vukic (78°) por 7-5, 6-2 y 6-2 en 1 hora 50 minutos, en su primera victoria en el certamen oceánico.
Para el joven de 24 años, esta victoria es un bálsamo que había buscado durante años, pero también representa un incentivo que puede dar un giro a su carrera. Su triunfo fue celebrado como un símbolo de perseverancia y como una bocanada de aire fresco para la legión argentina, que en la jornada del lunes sufrió las derrotas de Mariano Navone, Juan Manuel Cerúndolo y Solana Sierra.
El triunfo en Melbourne no solo le da confianza, sino también puntos vitales para seguir escalando en el ranking. Tirante nunca había disputado un partido de cuadro principal en este certamen, y ahora terminó clasificándose a segunda ronda de un Grand Slam por segunda vez en su carrera, primera desde Roland Garros 2023.

El bonaerense Sebastián Báez (35°), ya consolidado en el circuito, tuvo que batallar contra la potencia del francés Giovanni Mpetshi Perricard pero lo pudo doblegar con parciales de 6-4, 6-4, 3-6, 5-7 y 6-3. En un partido cambiante, Báez pasó de dominar a sufrir la reacción de su rival, que lo llevó a un quinto set. Sin embargo, el argentino mantuvo la calma y terminó imponiéndose con jerarquía, en un triunfo que fue calificado como épico por la prensa especializada.
Báez viene demostrando una madurez competitiva durante 2026. De hecho, ya tiene récord de 8-1 en lo que va del año. Hoy supo neutralizar el servicio demoledor del tenista galo y resistir en los momentos de máxima presión. El encuentro, que se extendió por más de tres horas, dejó en claro que la segunda raquera argentina luego de Francisco Cerúndolo tiene la capacidad de sostener su plan de juego incluso en escenarios adversos.
El camino que les toca en la segunda ronda de Australia no es para nada fácil, pero ambos demostraron que tienen recursos para avanzar. Tirante chocará ahora con el estadounidense Tommy Paul, cabeza de serie número 19 y uno de los tenistas más difíciles del circuito, mientras que Báez se medirá con el ítalo-argentino Luciano Darderi, dos duelos de gran exigencia que pondrán a prueba el buen arranque de los argentinos en Melbourne.