El Gobierno de Mendoza ratificó un préstamo internacional por 75 millones de dólares destinado a reforzar la infraestructura de agua potable en distintos puntos estratégicos de la provincia. La medida quedó oficializada mediante el Decreto N°57, publicado este martes en el Boletín Oficial.
El financiamiento fue otorgado por el Fondo Financiero para el Desarrollo de la Cuenca del Plata (FONPLATA) y está destinado al Programa de Optimización y Expansión de los Servicios de Agua Potable en la provincia. El objetivo central es mejorar la producción, el transporte y la distribución del recurso en zonas donde la demanda crece más rápido que la infraestructura disponible.
Según detalla la normativa, las principales áreas beneficiadas serán el Gran Mendoza y la ciudad de San Rafael, dos regiones donde el déficit estructural de inversión hídrica viene siendo un problema histórico y donde el crecimiento urbano presiona sobre un sistema que quedó rezagado durante años.
El decreto también ratifica el contrato de contragarantía firmado con el Ministerio de Economía de la Nación, un paso clave para destrabar el acceso efectivo a los fondos. La operatoria habilita a la Provincia a ejecutar proyectos previstos en el plan director de agua potable y saneamiento, con foco en ampliación de redes, modernización de plantas y mejora en la calidad del servicio.
Desde el Ejecutivo provincial remarcaron que la inversión apunta a garantizar un acceso más equitativo y seguro al agua potable, con impacto directo en la salud pública, el desarrollo urbano y la competitividad productiva de distintas regiones mendocinas.
El acceso al agua potable es uno de los desafíos más persistentes en Mendoza, una provincia donde la escasez hídrica condiciona tanto la vida cotidiana como el desarrollo económico. La falta de obras estructurales durante largos períodos dejó sistemas saturados, especialmente en los grandes conglomerados urbanos.
En ese contexto, el crédito internacional aparece también como una señal política: el Gobierno de Alfredo Cornejo busca mostrar gestión concreta en un área sensible, donde el reclamo social es permanente y donde los resultados -a diferencia de otros anuncios- se miden en algo tan básico como abrir la canilla y que el agua llegue.