El Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires entra en una semana clave para su vida interna. A partir del jueves comenzará la exhibición del padrón de afiliados habilitados para votar en una eventual elección partidaria, en medio de una disputa cada vez más visible entre el sector que responde al gobernador Axel Kicillof y el espacio que conduce Máximo Kirchner.
Mientras desde el kirchnerismo insisten en que la prioridad política debería estar puesta en discutir temas nacionales como la reforma laboral impulsada por el Gobierno en el Congreso y relativizan la necesidad de una interna, en el Movimiento Derecho al Futuro (MDF), el espacio político de Kicillof, la maquinaria territorial ya está en marcha y la recolección de avales avanza sin disimulo.
La junta electoral partidaria definió que solo podrán votar quienes tengan al menos 180 días de antigüedad como afiliados y cuya inscripción haya sido cargada al padrón hasta el 30 de diciembre de 2025, privilegiando además la afiliación en formato papel por sobre la digital. La resolución funcionó como un freno al operativo de afiliaciones que había impulsado el kicillofismo en las últimas semanas.
En ese marco, la semana pasada la vicegobernadora Verónica Magario recibió en el Senado bonaerense fichas de afiliación física provenientes de distintos distritos, un movimiento leído en clave política como una señal clara de su intención de disputar la conducción del PJ provincial a partir del 15 de marzo.
Desde el entorno de Máximo Kirchner reaccionaron con rapidez. “Si ya se definió qué afiliaciones son válidas, no se entiende mucho lo que quiso hacer la vicegobernadora”, deslizó un dirigente camporista, marcando la incomodidad interna que generó la avanzada del kicillofismo.
La diputada nacional Teresa García, secretaria general del PJ nacional y consejera provincial, fue la encargada de fijar posición pública del cristinismo: aseguró que no están promoviendo listas propias y advirtió que “a los compañeros del MDF los vemos muy apurados”. El mensaje fue claro: prefieren una lista de unidad antes que una elección que exponga la fractura.
Sin embargo, debajo de esa superficie ordenada, las versiones sobre candidaturas cruzadas se multiplican. En sectores del kicillofismo circula con fuerza el nombre de Verónica Magario, mientras que otros empujan la alternativa del intendente de La Plata, Julio Alak. Del lado camporista, algunos intendentes mencionan como posible carta de consenso al jefe comunal de Lomas de Zamora, Federico Otermín, aunque desde La Cámpora se despegan públicamente de esa jugada.
Lo concreto es que el gobernador Axel Kicillof ya dio una orden política directa a su tropa territorial. En el encuentro de intendentes y dirigentes realizado en Villa Gesell la semana pasada, pidió acelerar la junta de avales para sostener una candidatura competitiva en caso de que la interna sea inevitable. La consigna fue clara: organización, territorio y volumen político propio.
El cronograma partidario marca tiempos precisos. La exhibición de padrones se extenderá del 22 al 27 de enero, fecha en la que también vence el plazo para impugnaciones. El 3 de febrero cerrará la presentación de avales y el 8 de febrero será el día decisivo para la inscripción de listas.
Ese día quedará al desnudo la verdadera correlación de fuerzas dentro del peronismo bonaerense: si prevalece la unidad negociada o si, por primera vez en años, la conducción del PJ provincial se define en una interna abierta que exponga una disputa que ya dejó de ser silenciosa.