22/01/2026 - Edición Nº1080

Política

Ausencia por 12 años

Por qué Néstor y Cristina Kirchner nunca fueron a Davos: los amagues del 2004 y 2008

21/01/2026 | Néstor Kirchner estuvo muy cerca de asistir en el 2004 y también había expectativa en el 2008 de que participara una delegación de primera línea.



Durante los años en que Néstor Kirchner (2003-2007) y Cristina Fernández de Kirchner (2007-2015) ejercieron la Presidencia, la Argentina se mantuvo sistemáticamente ausente del Foro Económico Mundial de Davos, uno de los principales ámbitos de debate económico y político global.

Lejos de ser una omisión circunstancial, se trató de una decisión política sostenida, vinculada tanto a la visión económica de ambos gobiernos como a una estrategia de posicionamiento internacional que buscó diferenciarse de los consensos predominantes en ese espacio.

Foro Económico Mundial (Davos, Suiza)

El punto de partida: el giro de Néstor Kirchner

La llegada de Néstor Kirchner al poder implicó un cambio profundo en la orientación económica y política del país, en un contexto marcado por la salida de la crisis de 2001, el default de la deuda y la renegociación con los acreedores externos.

En ese marco, el nuevo gobierno adoptó una postura crítica frente a los foros tradicionales del poder económico global, entre ellos Davos, asociado históricamente a las élites financieras y a las políticas de liberalización económica.

Desde el inicio de su mandato, Kirchner decidió no asistir al encuentro en la localidad suiza, inaugurando una ausencia que luego continuaría su sucesora. Esa postura se complementó con un respaldo explícito al Foro Social Mundial, el espacio alternativo impulsado desde Brasil por el entonces presidente Luiz Inácio Lula da Silva, que promovía una agenda crítica del neoliberalismo bajo el lema de que “otro mundo es posible”.

Davos, el Foro Social y una estrategia simbólica

La elección de no viajar a Davos tuvo también un contenido simbólico. Para el kirchnerismo, la participación en el Foro Social representaba una forma de alinearse con gobiernos y movimientos que cuestionaban el orden económico global surgido en los años noventa.

Sin embargo, la estrategia argentina contrastó con la de otros líderes regionales: el propio Lula, impulsor del Foro Social, participaba activamente en Davos, e incluso se promovieron instancias de diálogo entre ambos espacios, como debates por teleconferencia entre los organizadores de uno y otro foro.

En el caso argentino, la ausencia presidencial fue leída como una señal de distancia deliberada respecto de un ámbito donde se discutían, entre otros temas, las condiciones de financiamiento internacional.

El episodio de 2004: expectativa y cancelación

En enero de 2004, durante el primer año completo de gestión de Néstor Kirchner, su eventual presencia en Davos había generado una fuerte expectativa. El presidente argentino tenía previstas reuniones bilaterales, entre ellas con el entonces presidente de la Confederación Helvética, Joseph Deiss, y una conferencia de prensa conjunta con los mandatarios de Perú y Ecuador.

Sin embargo, finalmente Kirchner decidió no asistir. Tampoco viajó el canciller Rafael Bielsa, aun cuando en Davos se realizaría una reunión ministerial de la Organización Mundial del Comercio para analizar la crisis del organismo tras el fracaso de la cumbre de Cancún. La representación argentina quedó limitada a funcionarios técnicos, como el presidente del Banco Central, Alfonso Prat-Gay, quien participó de debates sobre la situación económica del país y la renegociación de la deuda.

Mientras Kirchner endurecía su discurso interno contra los acreedores, Prat-Gay advertía en Davos que estos deberían aceptar una “gran quita”, reflejando una presencia indirecta del país en el foro.

Alfonso Prat-Gay acudió en el 2004 al Foro de Davos siendo presidente del Banco Central. Luego volvería en el 2016 ya como ministro de Economía de Mauricio Macri.

Cristina Kirchner y la consolidación de la ausencia

Con la llegada de Cristina Fernández de Kirchner a la Presidencia, la decisión de no participar en Davos no solo se mantuvo, sino que se profundizó. En 2008, el gobierno resolvió que ningún funcionario nacional asistiera al foro: ni la Presidenta, ni el gobernador bonaerense Daniel Scioli, ni los ministros de Economía y Relaciones Exteriores, ni el titular del Banco Central. Todos ellos, en teoría, iban a participar.

La postura oficial indicaba que las tareas internas eran prioritarias y justificaban la ausencia, aunque en los hechos se consolidaba una línea política ya definida durante el gobierno anterior.

En esos años, el kirchnerismo había desarrollado una militancia explícita contra Davos, especialmente en el período en que la Argentina debía explicar su situación de default y la estrategia para salir de él. Con el correr de los años, Cristina Kirchner profundizó sus críticas al sistema financiero internacional, radicalizó su discurso y su ausencia en el foro suizo prácticamente dejó de ser noticia.

Críticas internas y miradas contrapuestas

La prolongada ausencia argentina del Foro Económico Mundial no estuvo exenta de críticas internas. En 2009, el entonces jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, participó del encuentro y cuestionó con dureza la estrategia del Gobierno nacional.

Desde Davos, sostenía que la Argentina debía “relacionarse con el mundo” para atraer inversiones y advirtía que el aislamiento provocaba el cierre de empresas y la pérdida de empleo.

Es un disparate que Argentina haya estado ausente en Davos tantos años”, afirmaba Macri, quien aprovechó el foro para mantener reuniones políticas y empresariales y promover proyectos de inversión en la Ciudad de Buenos Aires.

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