Francisco Cerúndolo y Tomás Etcheverry no sólo arrancaron con el pie derecho en el Abierto de Australia, sino que también reafirmaron sus ambiciones y con sus triunfos de ayer avanzaron a la tercera ronda del primer Grand Slam del año.
El porteño, cabeza de serie número 18, protagonizó una actuación arrolladora ante el serbio Damir Dzumhur, al que derrotó por 6-3, 6-2 y 6-1 en apenas 1 hora y 37 minutos. Se trató del triunfo más rápido de su carrera en un Major, cimentado en un saque sólido (10 aces y 79% de puntos ganados con el primer servicio) y una gran contundencia en los intercambios, con 31 tiros ganadores contra 11 de su rival. Con este resultado, Cerúndolo se instala en la ronda de 32 y se acerca a su objetivo de alcanzar por primera vez los octavos de final en Australia.
Por su parte, Tomás Etcheverry también dio un paso firme en el certamen oceánico al imponerse por 7-6 (4), 6-1 y 6-3 frente al británico Arthur Fery, un joven clasificado desde la qualy. El platense supo imponer su estilo y le permitió dominar con contundencia a partir del segundo set.
“El año pasado fue duro, pero ahora he vuelto a sonreír, a disfrutar de mi tenis. Soy un privilegiado de poder hacer lo que más me gusta”, dijo ‘Tomy’ en entrevista en pista con ESPN.
El próximo rival de Etcheverry saldrá del ganador del duelo entre el kazajo Alexander Bublik, décimo preclasificado, y el húngaro Marton Fucsovics. Un triunfo más del platense significaría su segundo pase a octavos de un Grand Slam, y el primero desde que fue cuartofinalista en Roland Garros 2023.
Más allá de los marcadores, ambos triunfos representan un paso importante para el tenis argentino en Melbourne. Etcheverry, actualmente en el puesto 62 del ranking mundial, recupera regularidad en un escenario de máxima exigencia. Cerúndolo, número 21 del mundo y ya instalado en el Top 20 en vivo, buscará seguir avanzando con la ilusión de alcanzar el mejor ranking de su carrera.
Con estos avances, Cerúndolo y Etcheverry se instalan en la ronda de 32 del certamen, reafirmando la presencia argentina en el primer Grand Slam del año. Sus victorias no solo los mantienen en carrera, sino que también consolidan al tenis nacional como protagonista en el circuito internacional.