Catorce años después del cuádruple femicidio que conmocionó a La Plata y al país, una de las causas judiciales más emblemáticas volvió a ocupar el centro de la escena. Esta vez, no por los asesinatos en sí, sino por la condena a quienes mintieron y desviaron la investigación.
En El Living de NewsDigitales, la abogada penalista Belén Chapur, patrocinante de Osvaldo Martínez, brindó una entrevista extensa en la que reconstruyó el impacto devastador de los falsos testimonios, el rol de los medios y el alcance histórico del fallo que envió a prisión a dos testigos clave del caso: Marcelo Tagliaferro fue condenado a 7 años de prisión y Patricia Godoy recibió 4 en un fallo dictado en diciembre pasado.
“Tagliaferro y Godoy fueron dos testigos que declararon en la causa principal del cuádruple crimen de La Loma, un hecho que conmocionó a la ciudad de La Plata y al país hace 14 años”, comenzó diciendo Chapur.
El 27 de noviembre de 2011, en el barrio La Loma, fueron asesinadas Bárbara Santos, su hija Micaela Galle, la madre de Bárbara, Susana De Barttole, y una amiga Marisol Pereyra. La causa atravesó años de idas y vueltas: Martínez fue señalado inicialmente como sospechoso, pasó 185 días detenido y luego fue absuelto en el juicio oral de 2014, mientras que el único condenado con sentencia firme por el hecho es Javier “La Hiena” Quiroga, con reclusión perpetua.
La letrada señaló que las declaraciones de Tagliaferro y Godoy fueron determinantes para que Martínez quedara detenido. “Estas dos personas declararon en perjuicio de uno de los imputados, que en ese momento era nuestro representado Osvaldo Martínez”, indicó.

Según relató, Martínez fue arrestado apenas un día después del hallazgo de los cuerpos. “A Osvaldo Martínez lo detienen al otro día del hecho, lo pararon cuando iba en su vehículo, requisaron su auto, allanaron su domicilio y quedó detenido porque era el novio de una de las víctimas”, detalló. Dos días más tarde apareció el testimonio que cambiaría su destino: “Se presenta a declarar el remisero Marcelo Tagliaferro y dice haberlo visto en el domicilio donde ocurrieron los hechos”.
Chapur fue tajante al describir el impacto de esas declaraciones. “Fueron contradictorias en el tiempo, fue acomodando su versión y fueron en perjuicio de Osvaldo Martínez”, afirmó. Y agregó: “Él quedó detenido y estuvo preso 185 días, donde vivió realmente un infierno por un crimen que no cometió”.
"No tuvo nada que ver"
La abogada remarcó que, con el avance de la causa, se probó que Martínez no había participado del femicidio. “Se comprobó que no había tenido nada que ver y quedó realmente pegado a este hecho por las declaraciones de estas dos personas, que fueron cruciales para su detención”, sostuvo. El verdadero autor, recordó, “es Javier Quiroga, un albañil que trabajaba en la casa, que hoy está cumpliendo reclusión perpetua”.
Uno de los ejes centrales del juicio por falso testimonio fue el análisis minucioso de las inconsistencias en los relatos. Sobre Patricia Godoy, Chapur explicó: “En una primera declaración dice haberlo visto llegar al domicilio a la 1.40 de la madrugada en un vehículo oscuro que no era de él, conducido por otra persona. En una segunda declaración ya dice que lo había visto con el torso desnudo, con barba tipo chivita y que llevaba algo en la mano”.
En el caso del remisero, las contradicciones fueron aún más evidentes. “En una primera declaración dice que no pudo verle la cara porque lo tapaba un canasto de basura, la arboleda y porque estaba oscuro, y que no podía identificarlo. Después, cuando ya había salido la foto de Osvaldo Martínez en todos los medios como principal sospechoso, dice que sí, que podría identificarlo sin ningún problema”, relató.
Ese cambio fue determinante para el tribunal. “¿Qué valoración puede tener una declaración de un testigo que primero dice que no pudo verle la cara y después afirma que lo identifica sin problemas?”, planteó Chapur, citando el razonamiento judicial. También recordó un detalle clave: “Una persona que acaba de cometer un crimen de tal magnitud tendría que haber salido mínimamente ensangrentada, y él dijo que no había notado nada raro”.
El rol de los medios
La exposición mediática fue otro factor central en la entrevista. “Los medios tuvieron mucho que ver. Tagliaferro paseó por todos los canales como el testigo estrella, el que había visto y había podido individualizar al asesino”, sostuvo. Y agregó: “Eso hizo que Osvaldo Martínez pase detenido injustamente 185 días y viva una tortura”.
El daño, explicó, fue mucho más allá de la cárcel. “Vivió un infierno, lo golpearon, le tiraron agua hirviendo dentro del penal, y después vino toda la estigmatización y la humillación en los medios, en su entorno familiar y de amigos”, enumeró. “Hoy hablás de este caso y todos dicen ‘la del karateca Martínez’. Quedó la estigmatización”.

Para Chapur, ninguna condena puede reparar ese daño. “Logramos una condena hoy, pero nadie te repara el daño, nadie te repara el sufrimiento de todos estos años, no solo de Osvaldo sino de toda su familia”, afirmó. Y subrayó: “No fue solo el daño a su persona, sino todo el despliegue económico de enfrentar un juicio penal, pagar abogados, pericias, peritos, escribanos”.
En ese marco, la condena a los testigos fue definida como un hecho sin precedentes. “No hay un antecedente en los últimos 30 años de una condena tan alta por falso testimonio. Para nosotros es algo histórico, algo ejemplar”, sostuvo. Y añadió: “Es un mensaje claro de que no se puede ir por la vida incriminando inocentes, ni por una recompensa ni por nada”.
Sobre las penas, Chapur fue crítica. “Nosotros solicitamos la máxima, que son 10 años para ambos. Creemos que no es suficiente la condena que se dictó”, explicó, y confirmó que apelarán la pena de Patricia Godoy: “Le dieron 4 años y medio y a Tagliaferro siete, cuando la acusación es la misma”.
La abogada también cuestionó el sistema de recompensas. “Es un arma de doble filo. En este caso se usó de manera contraria, por una motivación económica, y encima la recompensa nunca se cobró porque la información era falsa”, afirmó. Y amplió: “El bien jurídico protegido en el falso testimonio es la correcta administración de justicia, y acá se desvió una investigación entera”.
Chapur contó que Martínez logró rehacer su vida, aunque el daño persiste. “Hoy es ingeniero, pero nos quedamos con el mote de karateca. Incluso en este fallo el juez ordenó a los medios que no se refieran más a él de esa manera”, destacó. Y concluyó con una reflexión que atravesó toda la entrevista: “Si Osvaldo hubiera sido condenado, el verdadero asesino podría haber quedado libre. Entonces, si tardó, tardó, pero la justicia llegó”.