21/01/2026 - Edición Nº1079

Opinión


17 dirigentes bajo la lupa

Nada nuevo bajo el sol: una encuesta confirma que los argentinos rechazan mayoritariamente a los políticos

21/01/2026 | Del lado del Gobierno el dato más llamativo es que Milei ya no encabeza el ranking interno: la mejor evaluada es Patricia Bullrich.



El último sondeo de D’Alessio IROL y Berensztein vuelve a poner en números algo que la política arrastra hace tiempo: en la Argentina no hay hoy un polo opositor nítido, porque nadie logra representar el malestar pero tampoco el oficialismo junta una aprobación contundente. La encuesta midió a 17 dirigentes “top” –12 oficialistas y 5 opositores– y todos reprobaron: ninguno tiene saldo positivo de imagen. Javier Milei, Cristina Kirchner, Mauricio Macri, Axel Kicillof, Juan Grabois, Martín Lousteau: el arco completo aparece con más rechazo que apoyo.

Del lado del Gobierno el dato más llamativo es que Milei ya no encabeza el ranking interno: la mejor evaluada es Patricia Bullrich, con 44 % de imagen positiva y 52 % negativa. El Presidente queda apenas detrás, con 42 % a favor y 54 % en contra, seguido por Diego Santilli (41 % / 51 %). Más abajo aparecen Federico Sturzenegger, Victoria Villarruel y Luis Caputo, todos en torno al 38 % de positiva y más del 50 % de rechazo, y una segunda línea de funcionarios –Monteoliva, Presti, Quirno– a los que directamente muchos encuestados todavía no reconocen. El gobierno, como conjunto, mantiene un 46 % de aprobación y un 53 % de desaprobación.

El cuadro opositor es aún más elocuente. Macri encabeza la tabla con 41 % de imagen positiva y 53 % negativa: es, al mismo tiempo, el “mejor alumno” entre quienes se ubican enfrente de Milei y un dirigente con saldo desfavorable. Detrás se alinean tres figuras del universo kirchnerista –Kicillof (35 % / 62 %), Grabois (30 % / 62 %) y Cristina Kirchner (29 % / 65 %)–, todas con rechazos superiores al 60 %. Y en el fondo aparece Martín Lousteau, que combina apenas 20 % de imagen positiva con 70 % de negativa: el rechazo más alto del listado y el peor balance de todos, incluso por encima de Cristina.

La encuesta registra, además, un clima de fondo que no es complaciente: 57 % de los consultados cree que la situación económica está peor que hace un año, la inseguridad aparece como principal preocupación con 66 % y la mitad del país piensa que en doce meses la economía no va a mejorar. Sin embargo, ese malhumor no se traduce en un liderazgo alternativo capaz de capitalizarlo. Milei conserva un núcleo duro importante, pero ya no logra compensar el rechazo creciente; la oposición peronista arrastra un techo estructural; el radicalismo aparece con su figura más visible en el piso del ranking, y el único que se despega un poco –Macri– sigue atado a su propia historia de gobierno.

El resultado es una escena política peculiar: oficialismo con desgaste acelerado, oposición con dirigentes conocidos y, al mismo tiempo, incapaces de transformar el rechazo a Milei en capital propio. La encuesta muestra un gobierno que ya no entusiasma como al inicio y una oposición que no consigue superar su condición de recuerdo o de promesa abstracta. Lo que aparece consolidado no es un recambio, sino un empate de debilidades.