21/01/2026 - Edición Nº1079

Entretenimiento

Hollywood

Heated Rivalry: Hudson Williams reconoció que le cuesta sobrellevar su nueva fama

21/01/2026 | El actor que interpreta a Shane Hollander habló de todo lo que tuvo que aprender tras la explosión de la serie creada por Jacob Tierney.



El ascenso meteórico de Hudson Williams, protagonista de la exitosa serie Heated Rivalry, ha transformado su vida de una manera que pocos podrían haber previsto. En apenas unas semanas, Williams y su compañero de reparto, Connor Storrie, pasaron de ser prácticamente desconocidos a convertirse en figuras centrales de eventos de élite, como la Semana de la Moda de Milán y los Globos de Oro. Esta explosión de popularidad, impulsada por la serie de Jacob Tierney, ha sometido a los actores a una presión mediática que suele tomar años en desarrollarse para otros profesionales de la industria.

En una reciente participación en el podcast Shut Up Evan, Williams se sinceró sobre lo desorientador que ha resultado este proceso. El actor confesó que la velocidad de su éxito lo obligó a asimilar las reglas del juego de Hollywood en un tiempo récord para poder tomar decisiones cruciales sobre su futuro profesional. Según relató el propio intérprete: “Ayer mismo hablaba con una de mis agentes y me decía que Connor y yo hemos tenido que aprender en unos 30 días lo que muchos actores aprenden en cinco años”.

Esta saturación no solo es emocional, sino también logística, ya que su bandeja de entrada se ha llenado de guiones y propuestas que difícilmente puede procesar. Williams detalló la dificultad de filtrar los proyectos prestigiosos sin descuidar su apretada agenda de prensa, planteando un dilema constante sobre cómo gestionar su tiempo. "¿Leo 10 páginas? ¿Leo solo la sinopsis? ¿A qué le decimos que no antes de dedicarle realmente todo el tiempo necesario? Porque sencillamente no tengo tiempo, si me sentara a leerlo todo, de terminar todos estos guiones a tiempo para dar una respuesta a estas personas", explicó.

Más allá de los contratos y las alfombras rojas, el actor abordó el impacto psicológico de perder su anonimato y el constante asedio de los paparazzi, algo que ha alterado su sentido de la seguridad. Williams describió una sensación de vulnerabilidad al ser fotografiado sin consentimiento en su vida cotidiana, señalando que estos encuentros no siempre son inofensivos. “Esa persona no necesariamente quería que le hicieran esa foto. Tal vez no sea nefasto, pero no es tierno y no es del todo bienvenido. No nos hace sentir seguros ni que realmente podamos bajar la guardia”, confesó.

La fama ha llegado al punto de generarle episodios de ansiedad social que no experimentaba desde su adolescencia, llevándolo a planificar estrategias de escape incluso para realizar compras triviales en su Vancouver natal. Al reflexionar sobre cómo el público ahora lo percibe como un objeto de consumo más que como una persona, Williams hizo una comparación con el nivel de exposición de estrellas globales. “Hay un elemento de que eso no es otro ser humano, es una celebridad”, reflexionó, añadiendo con honestidad sobre su estado actual: “Nos sentimos siempre muy a la defensiva”.