21/01/2026 - Edición Nº1079

Política

Pulso sindical

Hugo Moyano pidió reabrir paritarias y cruzó la pauta salarial de Caputo

21/01/2026 | El jefe de Camioneros reclamó a las cámaras empresarias una revisión “urgente” de salarios y cuestionó la pauta oficial impulsada por el Ministerio de Economía.



En un movimiento que vuelve a tensar la relación entre el sindicalismo tradicional y la Casa Rosada, Hugo Moyano reclamó formalmente a los empresarios del sector una revisión “urgente y más frecuente” de los salarios y advirtió que el esquema actual de aumentos provoca una “licuación salarial estructural”. La definición no es técnica: es política.

A través de una nota enviada a las cámaras empresariales, el líder del Sindicato de Camioneros sostuvo que los mecanismos vigentes generan “efectos regresivos comprobables” sobre el ingreso real de los trabajadores y planteó la necesidad de revisar no solo los porcentajes sino también la modalidad de actualización. En el documento, Moyano fue directo: los aumentos con desfasaje consolidan la pérdida salarial y benefician al sector empresario.

El planteo impacta de lleno en la estrategia económica del Gobierno. La administración de Javier Milei, con Luis Caputo como ejecutor de la pauta salarial, impulsa acuerdos largos, anuales y por debajo de la inflación proyectada. La advertencia de Moyano tensiona ese esquema y anticipa dificultades en la homologación de futuros acuerdos por parte del secretario de Trabajo, Julio Cordero.

El dirigente camionero también cuestionó con dureza el uso de sumas no remunerativas, al señalar que generan alivio financiero para las empresas pero deterioran tanto el salario real como el funcionamiento del propio sindicato. “Afecta el financiamiento, la estructura administrativa y la capacidad operativa”, advirtió en el texto enviado a las patronales.

En ese contexto, puso el foco sobre el bono extraordinario de 840 mil pesos acordado en la última paritaria. Según explicó, se trata de un ingreso transitorio que apenas impacta entre un 5% y un 10% según categoría, y cuya finalización genera una nueva caída del poder adquisitivo que luego no es compensada por los aumentos posteriores.

El documento también contiene una crítica política al corazón del relato oficial: las estadísticas. Para Moyano, los índices de inflación difundidos por el Gobierno “no reflejan las necesidades reales de los trabajadores” porque incorporan consumos que están lejos de la canasta cotidiana, mientras que alimentos, servicios y transporte -los rubros que más pesan en los hogares- aumentan por encima del promedio.

Con ese diagnóstico, el titular de Camioneros dejó una advertencia clara: será “muy difícil” volver a firmar acuerdos semestrales o anuales en las próximas negociaciones. El mensaje no solo está dirigido a los empresarios, sino también al Ejecutivo.

Una paritaria atada a la pauta oficial y un frente sindical que empieza a incomodarse

La última paritaria firmada por Moyano hace apenas cinco meses estuvo alineada con el esquema del Gobierno: 3,3% de aumento en seis meses, más un bono en cuotas y aportes extraordinarios para la obra social. Ese acuerdo fue leído dentro del propio sindicalismo como una concesión táctica para evitar un choque frontal en el inicio del nuevo ciclo político.

Pero el escenario empieza a cambiar. Con las negociaciones 2026 en el horizonte y el desgaste acumulado en los salarios reales, el movimiento de Moyano funciona como señal interna hacia el mundo gremial y como advertencia externa hacia la Casa Rosada: la contención tiene límites y el conflicto salarial podría volver al centro de la escena política.