Un grupo de diputados de distintos bloques de la oposición presentó un proyecto de ley para crear un programa de desendeudamiento destinado a familias que acumulan deudas con tarjetas de crédito y con prestadores fuera del sistema bancario, en un contexto de mora en aumento y presupuestos domésticos cada vez más ajustados.
La iniciativa propone habilitar una línea de crédito a través de la ANSES para que jubilados, trabajadores, monotributistas y beneficiarios de asignaciones puedan cancelar esas obligaciones en mejores condiciones y con un esquema de cuotas asociado a los ingresos.
El mecanismo planteado apunta a que la persona solicite el crédito de manera online, identifique a qué tarjeta o entidad le debe y, a partir de allí, ANSES cancele directamente la deuda con el acreedor. Luego, el organismo le cobraría al titular en cuotas.
Según detallan los autores, el objetivo es sustituir deudas con tasas elevadas por un préstamo “pagable”, bajo parámetros de mercado y con límites para evitar que la cuota sea impagable.
El proyecto fija un monto máximo de $1.500.000 por solicitante, con una tasa establecida en torno a la Tasa Mayorista de Argentina (TAMAR) más 10 puntos porcentuales.
Además, establece una relación cuota/ingreso no superior al 30%, mientras que el plazo de devolución quedaría atado a la capacidad de pago de cada beneficiario.
Los impulsores estiman que el programa podría beneficiar a 15 millones de personas, incluyendo jubilados y pensionados (hasta 6 jubilaciones mínimas), beneficiarios de AUH y Asignación por Embarazo, trabajadores en relación de dependencia (hasta 6 salarios mínimos), personal de casas particulares y monotributistas A, B, C y D.
El texto sostiene que la combinación de ingresos bajos con gastos fijos en alza llevó a muchas familias a endeudarse para cubrir consumos básicos como alimentos y tarifas, con un peso creciente de las tarjetas y de operadores no financieros de crédito.
En ese punto, los autores advierten que el endeudamiento se expandió también entre fintechs, cooperativas, mutuales y cadenas comerciales, que suelen operar por fuera del sistema bancario tradicional y con tasas significativamente más altas.
El informe anexo del proyecto incluye datos sobre el crecimiento del crédito fintech, que pasó de $724 mil millones a $2,58 billones entre julio de 2024 y julio de 2025 (a valores de julio de 2025).
También se menciona que las tasas cobradas por operadores no financieros rondan el 130% TNA, mientras que en tarjetas se ubican cerca del 92%, en un escenario inflacionario cercano al 30%. En paralelo, aseguran que la irregularidad del crédito personal en esos operadores se acercó al 20% hacia noviembre de 2025, frente a niveles cercanos al 8% en el sistema regulado.
El proyecto lleva la firma de legisladores de Unión por la Patria, Encuentro Federal y espacios provinciales, entre ellos Guillermo Michel, Emir Roberto Félix, Juan Pablo Luque, Ernesto Alí, Victoria Tolosa Paz, Carlos Cisneros, Marianela Marclay, Miguel Pichetto, Nicolás Massot y Natalia de la Sota.
Desde los bloques impulsores remarcan que el programa “cuida lo fiscal” porque ANSES otorgaría créditos a tasas de mercado y por encima del costo de fondeo, por lo que lo presentan como una herramienta que podría ser rentable para el organismo, mientras reduce la presión financiera sobre las familias.