Este miércoles 21 de enero de 2026, la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPyN) ordenó la intervención administrativa del Puerto de Ushuaia por 12 meses, suspendiendo su habilitación habitual y colocando personal designado por el organismo nacional al frente de la gestión operativa y técnica del puerto.
Según el comunicado oficial, la decisión se basa en irregularidades financieras, fallas operativas y deficiencias en la infraestructura portuaria, detectadas tras múltiples inspecciones durante 2025.
El Gobierno nacional tomó control del Puerto de Ushuaia tras detectar irregularidades que afectan su operatividad y presupuesto.

El motivo central que llevó al Gobierno a actuar fue el uso indebido de fondos portuarios por parte de la administración provincial. Las investigaciones determinaron que parte significativa del presupuesto específico del puerto —que debía destinarse a mejoras de infraestructura y operaciones— fue derivada a otros gastos provinciales no relacionados con la terminal marítima.
Además, los informes técnicos señalaron fallas estructurales importantes, como deterioro de muelles, defensas en mal estado y problemas de seguridad operativa, que, según la ANPyN, ponen en riesgo la operatividad del puerto.
El detonante formal fue una denuncia ante la ANPyN, presentada por dirigentes sindicales y gremiales vinculados a la actividad portuaria. Esa denuncia alertó sobre desvíos de fondos y gestión irregular de recursos que, en opinión del organismo nacional, violan la normativa vigente sobre administración portuaria.
La ANPyN intimó en múltiples ocasiones al gobierno de Melella para que regularice la situación y presente un plan de mejoras. Ante la falta de respuestas satisfactorias, se decidió la intervención.
El gobernador Gustavo Melella rechazó la intervención, afirmando que no hay justificación objetiva para una medida de tal magnitud y que el puerto opera con normalidad dentro de los estándares exigidos.

Algunos sectores locales interpretan la medida como un posible paso hacia una privatización de la infraestructura portuaria, aunque desde el Gobierno nacional no se ha confirmado ese objetivo.
Además de las acusaciones de manejo financiero irregular, auditorías señalaron problemas estructurales y de gestión que, según la Nación, podrían afectar la seguridad operativa de la terminal.
La intervención también contará con la asistencia de la Prefectura Naval Argentina, cuya misión será reforzar la seguridad y supervisar tareas operativas mientras se define un plan de normalización.
El Puerto de Ushuaia opera con normalidad y atraviesa una temporada récord de buques y cruceros.
— Gustavo Melella (@gustavomelella) January 21, 2026
La ciudadanía fueguina, los turistas y quienes transitan diariamente por el puerto son testigos de su actividad constante.
El Puerto de Ushuaia cumple un papel clave en la temporada turística de cruceros antárticos y constituye un punto estratégico para la logística regional.
Aunque las autoridades aseguraron que la operatividad del puerto no se verá interrumpida, la intervención ha generado incertidumbre entre empresas navieras y gremios del sector, que observan cómo impactará esta medida en el flujo de embarcaciones y la economía local.
TM