27/01/2026 - Edición Nº1085

Internacionales

Defensa Animal

Paraguay crea el RAGAN: cómo funcionará el registro de agresores de animales

22/01/2026 | El nuevo registro oficial refuerza la aplicación de la ley, previene la reincidencia y marca un punto de inflexión en la agenda de bienestar animal.



La creación del Registro Nacional de Agresores de Animales (RAGAN) representa un avance institucional relevante en la política pública paraguaya. En un contexto donde el maltrato animal ha sido históricamente subregistrado y con baja capacidad de seguimiento, la herramienta introduce un mecanismo concreto de identificación y control que fortalece la aplicación efectiva de la normativa vigente.

El registro no surge como una medida aislada, sino como parte de una estrategia más amplia de fortalecimiento del marco legal de protección animal. La posibilidad de contar con una base de datos unificada permite a las autoridades judiciales y administrativas actuar con mayor rapidez, reducir la impunidad y generar antecedentes claros frente a conductas reiteradas de crueldad.

Paraguay 


Paraguay es un país sin litoral que se encuentra entre Argentina, Brasil y Bolivia, con grandes extensiones de pantanos, bosques subtropicales y chaco, extensiones de naturaleza que abarcan sabanas y matorrales. La capital, Asunción, en las orillas del río Paraguay, alberga el gran Palacio de Gobierno y el Museo del Barro, que exhibe cerámicas precolombinas y encajes ñandutí, estos últimos disponibles en muchas tiendas. 

Un instrumento para prevenir y sancionar

Uno de los principales aportes del RAGAN es su capacidad preventiva. Al identificar formalmente a personas sancionadas por maltrato animal, el Estado incorpora una herramienta que dificulta la reincidencia y envía una señal clara sobre las consecuencias legales de estas conductas. Este enfoque combina sanción con disuasión, alineándose con estándares internacionales en materia de bienestar animal.

Además, el registro contribuye a profesionalizar la intervención estatal. La trazabilidad de los casos permite mejorar la coordinación entre Fiscalía, Policía y organismos administrativos, reduciendo vacíos de información que históricamente obstaculizaron la aplicación de la ley. El resultado es un sistema más coherente y eficaz.

Bienestar animal como política pública

El lanzamiento del RAGAN también refleja un cambio cultural en la agenda pública paraguaya. Reconocer la necesidad de mecanismos específicos para proteger a los animales implica asumirlos como sujetos de tutela estatal y no como una cuestión secundaria. Este giro fortalece la legitimidad del Estado en una demanda social creciente.

Lejos de criminalizar de forma arbitraria, el registro se apoya en decisiones judiciales y sanciones firmes, garantizando el debido proceso. En ese sentido, la medida equilibra protección animal y seguridad jurídica.

Con el RAGAN, Paraguay da un paso firme hacia una política de bienestar animal más moderna, coherente y efectiva. La iniciativa no resuelve por sí sola el problema del maltrato, pero establece una base institucional sólida para avanzar en su reducción y prevención sostenida.

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