La International Football Association Board (IFAB) confirmó en su última reunión anual en Londres la implementación de cuatro nuevas reglas destinadas a contrarrestar las interrupciones que afectan el ritmo del fútbol moderno. La medida responde a una preocupación creciente: el tiempo efectivo de juego se ha reducido en las principales ligas y torneos internacionales.
Entre las novedades, se mantiene la regla de los ocho segundos para los arqueros al momento de liberar el balón, pero ahora se suman límites más estrictos en los saques de banda y de meta, que deberán ejecutarse en un máximo de diez segundos. El objetivo es evitar demoras deliberadas que favorezcan la pérdida de tiempo.
IFAB Annual Business Meeting supports further measures to improve match flow and reduce disruptions
— The IFAB (@TheIFAB) January 20, 2026
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Otra modificación relevante apunta a las sustituciones: los jugadores deberán abandonar el campo por la línea más cercana, también en un plazo de diez segundos. En caso contrario, el árbitro podrá sancionar con tarjeta amarilla. Esta regla busca frenar las demoras estratégicas en los minutos finales de los partidos.
La IFAB también estableció un protocolo más estricto para los reingresos tras atenciones médicas. Los futbolistas que reciban asistencia deberán reincorporarse rápidamente, evitando que las pausas prolongadas se conviertan en un recurso táctico. Con ello se pretende equilibrar la seguridad del jugador con la continuidad del espectáculo.
En cuanto al VAR, se amplía su alcance: ahora podrá intervenir en jugadas relacionadas con segundas tarjetas amarillas y tiros de esquina, siempre que la revisión no afecte la fluidez del juego. Esta decisión busca reforzar la justicia deportiva sin alterar la dinámica del partido.
"En relación al protocolo del árbitro asistente de vídeo (VAR), se recomendó que la intervención del VAR se limite a cuatro situaciones que cambian el partido (gol/no gol, penalti/no penalti, tarjetas rojas y error de identidad), pero con tres extensiones específicas que no interrumpan excesivamente el flujo del juego ni ralenticen el juego"

Por otra parte, el debate sobre la llamada “Ley Wenger”, que propone modificar la interpretación del fuera de juego, continúa abierto. Aunque no se incluyó entre las cuatro nuevas reglas, la IFAB reconoció que seguirá evaluando su posible implementación en el futuro cercano.
Con estas medidas, la entidad madre de la reglamentación en el fútbol intenta responder a una demanda histórica de jugadores, entrenadores y espectadores: más tiempo de juego real y menos interrupciones. El desafío será comprobar si estas reglas logran el equilibrio entre la justicia deportiva y el espectáculo, en un contexto donde cada segundo cuenta y el fútbol busca adaptarse a las exigencias del siglo XXI.