01/02/2026 - Edición Nº1090

Judiciales

La fiscalía apeló

Le dieron arresto domiciliario al líder de la “secta rusa de Bariloche”, pero la medida quedó suspendida

22/01/2026 | El magistrado basó la decisión en el estado de salud de Konstantin Rudnev y en la falta de un diagnóstico definitivo. El beneficio no se hará efectivo hasta que intervenga el tribunal superior.



El juez federal de Garantías Gustavo Javier Zapata resolvió otorgar la prisión domiciliaria a Konstantin Rudnev, el ciudadano ruso detenido en la causa conocida como la “secta rusa de Bariloche”, luego de evaluar su situación clínica y la ausencia de un diagnóstico médico preciso. La decisión fue adoptada durante una audiencia realizada por videollamada y quedó inmediatamente sujeta a revisión, ya que la Fiscalía Federal impugnó el fallo en el mismo acto.

Según se informó, el magistrado aclaró que el cambio de modalidad de detención se concedió exclusivamente por razones de salud y no por una modificación en el análisis de los riesgos procesales. En ese sentido, precisó que la medida solo se hará efectiva cuando la resolución quede firme, conforme al circuito de apelación previsto en el Código Procesal Penal Federal.

Durante la audiencia participaron defensores, fiscales, traductoras públicas de ruso, profesionales médicos, representantes vinculados a la presunta víctima y un asesor de menores. La defensa había solicitado la morigeración de la prisión preventiva para que Rudnev continuara detenido bajo arresto domiciliario, invocando tanto el artículo 210 del CPPF como la prisión domiciliaria por razones de salud prevista en la ley de ejecución penal.

Konstantin Rudnev fue detenido el año pasado en la ciudad de Bariloche. 

Los abogados sostuvieron que el encierro intramuros resultaba desproporcionado frente al deterioro físico del imputado y a la falta de estudios médicos completos. También plantearon que la normativa obliga a analizar alternativas menos gravosas cuando los riesgos pueden neutralizarse con controles, y propusieron monitoreo electrónico, retención de pasaporte, domicilio verificado, tutor designado y prohibición absoluta de contacto con la presunta víctima y su hijo.

El tramo central del debate estuvo marcado por las exposiciones médicas. El cirujano del Hospital de Clínicas Luis Saroto consideró que una pérdida de 50 kilos coloca al paciente en una situación crítica que requiere estudios urgentes e incluso internación. En la misma línea, el especialista en hipertensión Mariano Duarte señaló que una baja de peso tan pronunciada suele implicar una patología subyacente y advirtió sobre la necesidad de realizar estudios funcionales ante un posible compromiso respiratorio.

Desde el Ministerio Público Fiscal, el médico Claudio Capuano distinguió entre “riesgo vital inminente” y “riesgo aumentado”, y afirmó que la documentación incorporada no acreditaba una inminencia de muerte, aunque sí un riesgo clínico aumentado que requería estudios complementarios.

Al resolver, Zapata anunció que hacía lugar a la prisión domiciliaria en los términos del artículo 32 de la ley 24.660. El juez explicó que no cuentan con un diagnóstico preciso y que, de acuerdo con los profesionales, el caso exige una batería de exámenes e incluso internación para determinar la patología y el tratamiento adecuado. Sostuvo además que el estándar legal se activa cuando la detención en una unidad penitenciaria impide tratar correctamente la dolencia y que la medida busca evitar que un riesgo aumentado derive en un riesgo vital inminente.

La resolución dispuso la prisión domiciliaria con dispositivo electrónico de vigilancia y el mantenimiento de las restricciones ya vigentes. No obstante, la Fiscalía Federal anunció la apelación en el mismo acto, al sostener que no está acreditado que el contexto carcelario impida tratar la dolencia, y solicitó que el beneficio quede suspendido hasta la intervención del tribunal superior, extremo que el juez tuvo por válido.

La decisión fue confirmada públicamente por el abogado defensor Carlos Broitman, quien sostuvo que el otorgamiento de la domiciliaria se apoyó en deficiencias de la atención médica durante casi seis meses de detención. El letrado afirmó que Rudnev perdió 50 kilos desde su arresto y presenta múltiples patologías, y señaló que parte de las falencias se explican por la barrera idiomática en el penal.

En paralelo, el expediente avanza hacia una nueva etapa procesal. El próximo 3 de abril, la fiscalía deberá formular la acusación formal contra Rudnev y varias mujeres rusas imputadas, mientras la Cámara define si corresponde sostener la prisión domiciliaria por razones de salud o revertir el criterio adoptado en esta instancia.