La reciente resolución de la Secretaría de Transporte, publicada el 22 de enero junto con un anexo técnico clave, apunta a reforzar los mecanismos de control en la distribución de las compensaciones tarifarias al transporte automotor.
Podría evitar distorsiones como las que fueron denunciadas en los últimos días contra la empresa La Nueva Metropol, acusada de inflar la cantidad de kilómetros recorridos para percibir mayores subsidios del Estado.
La normativa establece una metodología más estricta para el cálculo de las compensaciones en las líneas interurbanas de jurisdicción nacional, incorporando herramientas de verificación destinadas a desalentar prácticas consideradas “ineficientes” o improductivas, que no estén respaldadas por un crecimiento real de la demanda.
Uno de los ejes centrales de la resolución es el fortalecimiento del criterio de distribución por demanda, que toma como variable principal la cantidad efectiva de pasajeros transportados. Para ello, el esquema combina los datos del sistema SUBE con el Índice de Pasajeros por Kilómetro (IPK), que surge del cociente entre los pasajeros transportados y los kilómetros recorridos informados por Nación Servicios S.A.
Según el anexo técnico, cuando se detecten incrementos en los kilómetros declarados que no se traduzcan en una mayor cantidad de pasajeros, esos recorridos serán considerados ineficientes y podrán ser ajustados o directamente excluidos del cálculo de las compensaciones. El análisis se realiza con base en los datos del período N-2 y se compara con un período de referencia, lo que permite identificar desvíos sistemáticos.
La resolución también refuerza el control sobre los denominados “kilómetros reales”, que continúan siendo una variable relevante, pero sujetos a correcciones técnicas. Estos datos, informados por Nación Servicios S.A. y respaldados por sistemas GPS, pueden ser ajustados tanto por márgenes de error de lectura como por factores de estacionalidad previamente definidos para cada mes del año.
Además, se establece que no se computarán aquellos kilómetros promedio por vehículo que excedan la mediana estadística del grupo tarifario correspondiente, más una tolerancia asociada al desvío estándar. El objetivo declarado es evitar la realización de recorridos que incrementen artificialmente los costos sin una mejora equivalente en el servicio prestado.

El refuerzo de los controles cobra especial relevancia en el contexto de las denuncias formuladas por las principales cámaras empresarias del transporte contra La Nueva Metropol. Según las acusaciones, la firma habría manipulado los registros de viajes del sistema SUBE para incrementar de forma artificial las compensaciones tarifarias que recibe del Estado.
El caso se vincula con los cambios introducidos por la Resolución 45/2024, que modificó el esquema histórico de subsidios al pasar de un modelo centrado en la oferta —kilómetros recorridos y consumo de combustible— a uno basado en la demanda efectiva. De acuerdo con las cámaras, la empresa habría registrado viajes cortos como tramos intermedios o largos, generando un aumento automático del subsidio estatal por boleto.
Los análisis comparativos de los registros SUBE antes y después de la modificación normativa habrían mostrado caídas pronunciadas en las secciones tarifarias más cortas y aumentos casi equivalentes en las siguientes, particularmente en líneas como la 195, 448, 176 y 365, todas operadas por La Nueva Metropol.
Patrones similares también fueron señalados en líneas explotadas por la empresa Sargento Cabral, vinculada al mismo grupo empresario.