La buena noticia que representó la firma del acuerdo Mercosur-Unión Europea (UE) se diluyó con el paso de los días. El Parlamento Europeo puso bajo la lupa esta decisión y finalmente frenaron el acuerdo de libre comercio rubricado entre los dos bloques regionales, el pasado 17 de enero en Paraguay.
NewsDigitales consultó a directivos de la industria exportadora y analistas y en líneas generales, coinciden en que esta resistencia está encabezada por un grupo de países que usan el lobby agropecuario para ejercer una fuerte presión política en el marco de la UE, con Francia a la cabeza.
Uno de los aspectos que preocupan de esta decisión son los tiempos que lleva dirimir estas cuestiones: las primeras estimaciones indican que esta "pausa" forzada puede extenderse por un plazo de hasta dos años. Pese a este contexto adverso, el Gobierno nacional buscará aprobar su implementación el próximo mes.
Pero este no es el único atolladero que enfrentan los productores latinoamericanos. La otra amenaza que aparece en el horizonte es el inicio de un proceso de salavguardia por parte de los europeos, a un listado de productos sensibles para la agroindustria de estas latitudes.
La reciente aprobación de la salvaguardia iniciada por China en 2024 para la carne vacuna es una muestra de como puede impactar una medida de estas características en el comercio exterior.
Gustavo Idígoras, presidente de la Cámara de la Industria Aceitera y el Centro de Exportadores de Cereales (CIARA-CEC) consideró que el acuerdo representa un gran esfuerzo, que demoró un cuarto de siglo para ser firmado.
“Más allá que Europa está tratando de evitar su implementación, creo que la madurez y la seriedad y credibilidad de los líderes europeos debe imperar y debe por lo tanto rectificar la decisión del Parlamento, para que se implemente de manera transitoria todo el capítulo comercial”, señaló, ante una consulta de este medio.
El directivo destacó la decisión del Gobierno nacional de llevar este tema al Congreso para su aprobación antes de finales de febrero y advirtió sobre otro problema que se avizora en el horizonte, como es la posibilidad que los europeos lleven adelante un régimen de salvaguardia.
“Esto es volver a imponer derechos de importación a los productos que están beneficiados bajo el acuerdo de origen de Mercosur, que desde todo punto de vista es una barrera al comercio irracional, inentendible y además es una forma de desvirtuar y poner en riesgo la implementación posterior del acuerdo”, advirtió.
Idigoras adelantó que ya solicitaron a las autoridades nacionales una revisión del pedido de salvaguardia por parte de la UE, que alcanzaría a un listado de 25 productos que incluyen carnes, aceites, frutas, biodiésel y otras producciones, que representan más del 70% de las exportaciones a ese mercado. “Es una medida absolutamente arbitraria que Europa debe revisar y no implementar”, señaló.
Nelson Illescas, director de Contenidos y Comunicación en GPS (Grupo de Países Productores del Sur), estimó que este freno del Parlamento Europeo puede reflejarse en un procedimiento legal que puede demorar entre 18 y 24 meses.
“Lo que puede suceder es que la comisión insista con la puesta en marcha provisional del acuerdo, más concretamente del pilar comercial, que es relevante para la rebaja de aranceles, habilitación de cuotas y demás, es lo que generaría el flujo comercial”, señaló. Y agregó: “Esto habla de una división en la Unión Europea”.
En este punto, sostuvo que “hay países como Francia y Polonia, que están en contra del acuerdo o que por lo menos han manifestado que no están de acuerdo con las condiciones en que se firmó”.
Con respecto a las salvaguardias, Illescas explicó que se trata de un proceso paralelo al freno que Europa busca implementar sobre el acuerdo. “Son procedimientos de derecho interno que quiere activar la Unión Europea, para resguardar su producción local, es otra discusión que se tiene que llevar adelante sobre si esta salvaguardia es legal respecto a lo que se firmó en el acuerdo”.
Javier Preciado Patiño, exsubsecretario de Mercados Agropecuarios, enfocó su análisis en la posibilidad de un proceso de salvaguardia. Como punto de partida, recordó que hay una cantidad de productos “sensibles” que el bloque Mercosur comercializa en la UE, como lácteos, carne vacuna y aviar, huevos, biodiésel, derivados de maíz y cítricos, entre otros.
“Al ser productos sensibles, lo que ha hecho unilateralmente Europa para blindarse de las críticas que tienen de los sectores agropecuarios, es bajar los umbrales de tolerancia para disparar salvaguardas, que consisten en frenar reducciones arancelarias o incluso aplicar a tarifas aduaneras más altas”, graficó.
Al momento de analizar el impacto de esta medida en las exportaciones agroindustriales del Mercosur, Preciado Patiño concluyó que este escenario es “sumamente perjudicial para la región y para la Argentina en particular”.