27/01/2026 - Edición Nº1085

Internacionales

Realeza sueca

Quién fue la princesa Désirée de Suecia y qué lugar ocupó en la familia real

23/01/2026 | Hermana mayor del rey Carlos XVI Gustavo, eligió una vida privada lejos de la Corte y representó el modelo discreto de la monarquía sueca del siglo XX.



La Princesa Désirée de Suecia, fallecida a los 87 años en su residencia de Koberg, fue una de las integrantes menos visibles pero más representativas de la realeza sueca contemporánea. Su vida estuvo marcada por la discreción, el apego familiar y una decisión temprana de mantenerse al margen del protagonismo institucional.

Nacida en 1938, fue hija del príncipe heredero Gustavo Adolfo de Suecia y de la princesa Sibylla de Sajonia Coburgo Gotha. Su infancia quedó atravesada por la tragedia cuando su padre murió en un accidente aéreo en 1947. Años después, la muerte de su madre dejó a los cinco hermanos huérfanos a edades muy tempranas, una circunstancia que fortaleció los lazos familiares y marcó profundamente a toda la generación.


Désirée junto a sus hermanos, entre ellos el futuro rey Carlos XVI Gustavo, durante los años posteriores a la muerte de sus padres.

Entre esos hermanos se encontraba el actual monarca, Carlos XVI Gustavo de Suecia, que subiría al trono en 1973. Aunque Désirée era una de sus hermanas mayores, nunca desempeñó un rol institucional relevante dentro de la Casa Real, en parte por elección personal y en parte por el rumbo que tomó la monarquía sueca en la segunda mitad del siglo XX.

En 1964 contrajo matrimonio con el barón Niclas Silfverschiöld, un aristócrata que no pertenecía a una casa real reinante. Como consecuencia, perdió el tratamiento de Alteza Real y dejó formalmente de cumplir funciones oficiales. A diferencia de otras monarquías europeas, Suecia avanzó desde entonces hacia un esquema reducido, en el que solo el soberano y su núcleo inmediato concentran las tareas representativas del Estado.


El monarca sueco despidió a su hermana mayor con un mensaje centrado en los recuerdos familiares.

Lejos de la Corte de Estocolmo, la princesa se instaló en Västergötland, donde desarrolló una vida privada centrada en su familia, sus hijos y su entorno local. No buscó visibilidad pública ni mantuvo patronazgos de alto perfil, pero conservó siempre un vínculo cercano con sus hermanos y con el rey, especialmente en el plano personal.

La figura de la princesa Désirée refleja un modelo particular de realeza: el de quienes, aun perteneciendo a una familia histórica, eligieron una existencia sin exposición mediática ni influencia política. Su trayectoria acompaña la transformación de la monarquía sueca en una institución austera, más simbólica que ceremonial, y profundamente anclada en la vida privada de sus miembros.

Su muerte cierra un capítulo silencioso de la Casa Real de Suecia, el de una generación que creció marcada por la pérdida, sostuvo la continuidad familiar y acompañó desde un segundo plano el reinado de uno de los monarcas más longevos de Europa.