27/01/2026 - Edición Nº1085

Internacionales

Estados Unidos

Donald Trump y Venezuela: la votación en el Capitolio que reabre un viejo conflicto de poder

23/01/2026 | El rechazo del Congreso a limitar los poderes de guerra del presidente refuerza la primacía del Ejecutivo y reaviva la disputa institucional sobre el uso de la fuerza en Venezuela.



Un intento del Congreso de Estados Unidos por limitar los poderes de guerra del presidente Donald Trump en relación con Venezuela fracasó en la Cámara de Representantes, en una votación que terminó empatada y dejó sin efecto la resolución. La iniciativa, impulsada por legisladores demócratas, buscaba impedir que el Ejecutivo pudiera emprender nuevas acciones militares en territorio venezolano sin una autorización explícita del Capitolio, reabriendo un debate constitucional de larga data sobre el equilibrio de poderes.

El resultado evidenció no solo la polarización partidaria, sino también la dificultad estructural del Congreso para ejercer controles efectivos sobre la política exterior en contextos de crisis. Para sus impulsores, la resolución apuntaba a reafirmar la autoridad legislativa en materia de uso de la fuerza; para sus detractores, se trató de un gesto político sin impacto real sobre el terreno.

Estados Unidos 


Estados Unidos es un país de 50 estados que ocupa una extensa franja de América del Norte, con Alaska en el noroeste y Hawái que extiende la presencia del país en el océano Pacífico. 

La votación y la fractura partidaria

La votación se resolvió con un empate 215 a 215, luego de que la conducción republicana mantuviera abierto el proceso hasta asegurar el voto decisivo en contra. Todos los demócratas respaldaron la iniciativa y solo dos republicanos se sumaron a ellos, mientras que el resto del bloque oficialista cerró filas para bloquear la medida. El episodio dejó en evidencia la disciplina partidaria y la centralidad del liderazgo presidencial en la definición de la política de seguridad.

Desde el Partido Republicano se argumentó que la resolución era innecesaria, dado que no existen tropas estadounidenses desplegadas en combate en Venezuela, y que limitar preventivamente al Ejecutivo podía debilitar la capacidad de respuesta ante escenarios imprevisibles. Esta lectura prioriza la flexibilidad del presidente frente a amenazas externas por sobre los controles legislativos formales.

Un debate que permanece abierto

El fracaso de la resolución deja al presidente con un margen amplio para seguir conduciendo la política militar hacia Venezuela sin una restricción adicional del Congreso. Al mismo tiempo, refuerza una tendencia histórica en la que el poder ejecutivo concentra crecientemente la toma de decisiones en materia de seguridad nacional, especialmente en situaciones calificadas como urgentes.

Sin embargo, la discusión dista de estar cerrada. El debate sobre la vigencia y efectividad de la War Powers Resolution de 1973 vuelve a ocupar un lugar central, y podría intensificarse si se producen nuevas operaciones sin aval legislativo. Más allá del resultado inmediato, el episodio expone una tensión estructural del sistema político estadounidense que seguirá condicionando su política exterior.