El fenómeno cultural de Corea del Sur en el mundo del entretenimiento ya no es novedad pero los números son dignos de ser señalados. Según un análisis reciente presentado por Deadline, las producciones en idioma coreano han superado la cifra de 4.500 millones de reproducciones en Netflix desde que la plataforma comenzó a publicar sus informes detallados de audiencia a mediados de 2023.
Como era de esperarse, la franquicia de El juego del calamar se mantiene como el motor principal de este crecimiento. Con el estreno de sus nuevas temporadas en los últimos dos años, la serie ha reafirmado su estatus de fenómeno global; solo la segunda entrega acumuló más de 220 millones de vistas desde finales de 2024, convirtiéndose en el programa de televisión más visto de ese periodo.

Pero el éxito surcoreano no depende de un solo título. Producciones como King the Land han logrado superar en audiencia a grandes apuestas en inglés del gigante del streaming, posicionándose por encima de series de renombre internacional. En el ámbito cinematográfico, el impacto es igualmente notable: la película The Great Flood ha irrumpido con fuerza recientemente, mientras que la cinta Badland Hunters lidera el ranking de largometrajes coreanos.
La estrategia de inversión de 2.500 millones de dólares anunciada por la plataforma hace un par de años está rindiendo frutos tangibles. Series recientes como The Trauma Code: Heroes on Call y When Life Gives You Tangerines (Si la vida te da mandarinas) han entrado directamente al listado de lo más visto. En el terreno de la animación y la música, el entusiasmo también es palpable, como lo demuestran los creadores de Las guerreras Kpop, nominada al Oscar ayer por la mañana.

Con la mirada puesta en el futuro, los planes de la compañía para este 2026 incluyen el lanzamiento de más de 30 producciones originales coreanas. El compromiso con estos contenidos es total, respaldado por el dato de que más de 200 títulos de este origen han figurado en los ránkings globales de lo más visto en los últimos cinco años.