La confirmación de que un microsatélite argentino formará parte de una misión de la NASA reactivó un cruce político entre el gobierno de Javier Milei y el expresidente Alberto Fernández.
El anuncio de la participación argentina en la misión Artemis II de la NASA, que orbitará la Luna, derivó en una discusión pública sobre el origen del acuerdo que permitirá que el microsatélite ATENEA viaje más lejos que cualquier otro satélite nacional.

La novedad fue comunicada por Darío Genua, quien destacó que “en las próximas semanas Argentina será parte de un hecho histórico”. Según explicó, ATENEA, un microsatélite desarrollado en el país, volará a bordo de la misión Artemis II, cuyo objetivo es orbitar la luna y validar tecnología crítica.
En su mensaje, Genua subrayó que el proyecto “demuestra que contamos con el talento, la capacidad y la visión para ser parte de la nueva economía espacial”, y felicitó a los organismos y universidades involucradas en el desarrollo del satélite.
Entre las instituciones mencionadas figuran la CONAE, VENG, la CNEA, la Universidad Nacional de La Plata, la UBA y la UNSAM, entre otras.
Horas después, el expresidente Alberto Fernández respondió públicamente al mensaje y puso el foco en el origen político del acuerdo con la agencia espacial estadounidense.
Un verdadero hito, como bien dice @DarioGenua, aunque olvida decir que es el resultado de un acuerdo logrado durante nuestra gestión de gobierno cuando las universidades, la ciencia y la tecnología eran objeto de preocupación y atención del Estado Nacional. Darse cuenta. https://t.co/qD2U7qRFKg
— Alberto Fernández (@alferdez) January 23, 2026
“Un verdadero hito, como bien dice Darío Genua, aunque olvida decir que es el resultado de un acuerdo logrado durante nuestra gestión de gobierno”, escribió el exmandatario. En el mismo mensaje, añadió que ese entendimiento se alcanzó “cuando las universidades, la ciencia y la tecnología eran objeto de preocupación y atención del Estado Nacional”.
La respuesta cerró con una frase irónica dirigida al actual oficialismo: “Darse cuenta”.
El cruce expuso una tensión recurrente en el debate público: quién capitaliza políticamente los avances científicos de largo plazo. El desarrollo de ATENEA y su integración a una misión de la NASA es el resultado de procesos que atraviesan distintos gobiernos, pero la discusión se activó en un contexto de fuerte recorte presupuestario y redefinición del rol del Estado en ciencia y tecnología.

Mientras desde el oficialismo destacan el valor estratégico de la participación argentina en la misión lunar, desde el entorno del expresidente buscan dejar asentado que el acuerdo internacional fue gestado antes del cambio de gobierno.
TM