El 24 de enero de 1984, Apple presentó oficialmente la Macintosh, un acontecimiento que marcó un punto de inflexión en la historia de la informática personal. En una industria dominada por interfaces complejas y comandos de texto, la compañía apostó por un concepto radicalmente distinto: una computadora pensada para usuarios comunes, intuitiva y visual.
La presentación estuvo encabezada por Steve Jobs, quien introdujo la Macintosh 128K como un dispositivo integrado, compacto y accesible. Su propuesta se apoyaba en una interfaz gráfica de usuario y en el uso del mouse, elementos que hasta entonces eran marginales y experimentales en el mercado masivo.
La Macintosh no solo representó una innovación técnica, sino también un cambio cultural. Al priorizar la experiencia del usuario, Apple desplazó el foco desde el hardware hacia la interacción, facilitando el acceso a la computación personal a sectores que no contaban con formación técnica.
Aplicaciones como MacWrite y MacPaint demostraron de inmediato el potencial del nuevo enfoque, permitiendo escribir, dibujar y diseñar de manera visual. Aunque el equipo enfrentó limitaciones iniciales de memoria y un catálogo de software reducido, sentó las bases de un ecosistema completamente distinto.
Enero 22 de 1984, Apple lanza “1984” el mejor anuncio publicitario en TV de todos los tiempos, para el lanzamiento en Estados Unidos del ordenador Macintosh 128K.
— Carlos B.G 🎧🖥️ 🐾 (@Kabeto_b) January 22, 2026
Inspirado en la novela de George Orwell, durante el tiempo de receso del Super Bowl XVIII. #Apple #Macintosh 🖥️ pic.twitter.com/wD7zmGZm4p
El lanzamiento estuvo acompañado por el célebre anuncio televisivo “1984”, dirigido por Ridley Scott, que reforzó la identidad disruptiva de Apple frente a sus competidores. La campaña posicionó a la Macintosh como un símbolo de rebeldía tecnológica y creatividad individual.

A cuatro décadas de su presentación, el legado de la Macintosh sigue vigente. La interfaz gráfica, el diseño centrado en el usuario y la integración de hardware y software se convirtieron en estándares de la industria, consolidando a Apple como uno de los actores clave en la evolución de la tecnología moderna.