01/02/2026 - Edición Nº1090

Internacionales

Efeméride

El satélite de la NASA que reveló el drama del hielo polar y dejó una alerta

24/01/2026 | La misión de la NASA, iniciada en 2003, permitió medir con precisión inédita el comportamiento de los hielos polares y su impacto climático.



El lanzamiento del satélite ICESat en enero de 2003 representó un avance decisivo en la observación científica de la Tierra desde el espacio. Desarrollado por la NASA, el Ice, Cloud, and land Elevation Satellite fue concebido para obtener mediciones precisas de la elevación de las capas de hielo, un componente crítico para comprender la dinámica del clima global.

Ubicado en una órbita casi polar, ICESat permitió relevar de manera sistemática regiones hasta entonces difíciles de estudiar, como Groenlandia y la Antártida. Su capacidad para cubrir áreas extensas con alta resolución convirtió al satélite en una herramienta central para el monitoreo de cambios ambientales de largo plazo.

Estados Unidos 


Estados Unidos es un país de 50 estados que ocupa una extensa franja de América del Norte, con Alaska en el noroeste y Hawái que extiende la presencia del país en el océano Pacífico.

Tecnología y medición climática

El instrumento principal de la misión fue el Geoscience Laser Altimeter System, un altímetro láser que emitía pulsos de luz hacia la superficie terrestre y calculaba la distancia a partir del tiempo de retorno. Este sistema permitió detectar variaciones mínimas en la altura del hielo, con una precisión sin precedentes para la época.

Gracias a esta tecnología, ICESat proporcionó datos clave sobre el balance de masa de los glaciares y las capas polares, facilitando la identificación de patrones de adelgazamiento y retroceso. Esa información resultó fundamental para evaluar el impacto del calentamiento global y sus posibles consecuencias sobre el nivel del mar.

Legado científico

Aunque la misión concluyó su fase operativa en 2010, el legado de ICESat perdura en la comunidad científica. Sus datos continúan siendo utilizados como referencia histórica para comparar la evolución de los hielos y validar modelos climáticos contemporáneos.


ICESat fue lanzado en 2003 y permitió medir con precisión el derretimiento de los hielos polares.

La experiencia acumulada con ICESat dio lugar a misiones posteriores, como ICESat-2, que profundizaron y ampliaron el monitoreo de la criosfera. De este modo, el lanzamiento de 2003 se consolidó como un hito en la investigación climática y en la comprensión del cambio global.