26/01/2026 - Edición Nº1084

Sociedad


Efemérides

Día de la Educación en Argentina: crisis estructural, deserción y el desafío de la Inteligencia Artificial

24/01/2026 | En el marco del Día Internacional de la Educación, los datos reflejan un sistema en alerta: solo el 20% de los argentinos califica la enseñanza como buena y persiste una profunda brecha en el aprendizaje de matemáticas y el uso de nuevas tecnologías.



Este sábado 24 se conmemora el Día Internacional de la Educación, una fecha instituida por las Naciones Unidas para resaltar su rol en la paz y el desarrollo global. Sin embargo, en Argentina el panorama dista de ser festivo.

Según el reciente 'Monitor de Educación 2025' de Ipsos, apenas dos de cada diez ciudadanos consideran que el sistema educativo actual es bueno, mientras que un 43% lo califica abiertamente como malo. Esta percepción se da en un contexto de crisis estructural donde, a pesar del acceso universal, la calidad del aprendizaje y la deserción escolar marcan la agenda de preocupación nacional.

Los indicadores de rendimiento académico refuerzan este diagnóstico crítico. Datos de Argentinos por la Educación revelan que, al finalizar la secundaria, solo 3 de cada 10 estudiantes logran resultados satisfactorios en Matemática. Esta asignatura genera una marcada polarización: es la favorita para el 37% de los argentinos, pero simultáneamente la más rechazada por el 34%. A este escenario se suma el impacto residual de la pandemia, que provocó que más de un millón de alumnos abandonaran las aulas, una pérdida de capital humano que compromete directamente el futuro del país.

El debate sobre la modernización también incluye la irrupción de la Inteligencia Artificial en los salones. La opinión pública se encuentra dividida: un 34% de los argentinos se inclina por prohibir su uso, mientras que un 38% defiende su integración. Más allá de la tecnología, los desafíos urgentes se concentran en tres pilares: la falta de financiamiento público (43%), la desactualización de los planes de estudio (37%) y la necesidad de mejorar la capacitación docente (30%). Estos "agujeros negros" impiden que el sistema se adapte a las demandas del siglo XXI.

Finalmente, el bienestar emocional de los estudiantes aparece como una variable crítica. El hostigamiento entre pares, la salud mental y el impacto de la pobreza son problemáticas que superan los promedios globales en nuestro país. Ante este escenario, especialistas sugieren que la solución no solo radica en mayores presupuestos, sino en un enfoque integral que combine infraestructura, apoyo psicológico y una reorientación hacia habilidades del futuro. Experiencias locales, como las alianzas entre ONGs y el sector privado en Santa Cruz, demuestran que programas focalizados en alfabetización pueden generar impactos positivos, señalando un camino posible hacia la recuperación educativa.