A partir de datos oficiales que publica el Banco Central, aumenta mes a mes la preocupación en el mundo del crédito.
Es que, desde octubre de 2024, los créditos al sector privado vienen incrementando su irregularidad. Esto es: deudas que no se pueden pagar en los vencimientos correspondientes y caen en mora.
Con los datos a noviembre de 2025, el panorama es incluso peor que los niveles de pandemia, cuando ante la falta de ingresos, muchas familias y empresas no pudieron seguir pagando sus préstamos.
En el sector privado en general, la irregularidad pasó del 1,5% en noviembre de 2024 al 5,2% un año después. Esto es, se triplicó la morosidad en apenas un año.

En el desagregado, las familias escalaron al 8,8%, un récord en la serie histórica (últimos 15 años), mientras que las empresas alcanzaron el 2,3%. Es decir, la situación más acuciante la viven las familias, pero la tendencia es la misma: en ambos casos se multiplicaron por más de 3 quienes no pueden afrontar sus deudas.
La mora alcanza los préstamos personales, así como también las tarjetas de crédito. En el caso de los préstamos personales, el 11% de las familias no pudo pagar sus créditos. Esto es, tres veces más de morosidad respecto al año anterior (3,4%) y récord de la serie de 15 años como destacó el economista Christian Buteler.

A su vez, el 9,2% de las familias no pudo afrontar las tarjetas de crédito: cinco veces más de mora respecto al año anterior (1,8%), en una tendencia que empieza a volverse explosiva.
Los préstamos garantizados se ubican en niveles más cercanos al promedio histórico: los prendarios presentan una irregularidad del 5,2% (pero en ascenso) mientras los hipotecarios apenas 1,1%.
La merma en los ingresos, así como las altas tasas de interés (muy positivas en términos reales, esto es, en comparación con la inflación), constituyen las principales causas de esta situación.
La mora no solo afecta a quienes no pueden pagar sus deudas, sino que también pone en tensión al sistema financiero, si bien cuenta con un nivel importante de solvencia.
En el propio informe del BCRA consta que “En noviembre la rentabilidad del conjunto de entidades fue prácticamente neutra en términos del activo (0,1%a.), acumulando en los últimos 12 meses un ROA de 1,1% (ROE de 4,7%), siendo inferior al registro de un año atrás”.

En suma, la situación financiera empieza a mostrar signos de precariedad, especialmente en el segmento familias. Ante la falta de ingresos, deben recurrir a préstamos, con tasas de interés tan altas, que se tornan impagables. En un círculo vicioso, cada vez mayor porcentaje de los ingresos deben destinarse a pagar deudas, reduciendo aún más el ingreso disponible para afrontar el resto de los gastos.
En ese marco, un grupo de diputados de distintos bloques políticos presentó un proyecto de ley para crear un "Programa de desendeudamiento" que a través de la ANSES permita a un grupo de beneficiarios reemplazar créditos a tasas altas por cuotas más accesibles.
Sin embargo, en sesiones extraordinarias, es el Poder Ejecutivo el que propone los temas, y este no fue incluido en el temario original. ¿Cambiará de opinión Javier Milei al ver estos datos alarmantes?