26/01/2026 - Edición Nº1084

Política

Réplicas al proyecto oficial

La jugada de la oposición en el Senado con apoyo sindical que complica a Milei

25/01/2026 | El peronismo y centrales sindicales buscan bloquear su tratamiento en la Cámara alta.



La discusión sobre la reforma laboral que impulsa el gobierno nacional se transformó en uno de los ejes más álgidos de la agenda política argentina, con una fuerte movilización de la oposición y el movimiento sindical para intentar bloquear su tratamiento en el Senado. Bajo el título “Un operativo para bloquear la precarización laboral”, la crónica política detalla cómo el bloque peronista y otras fuerzas opositoras suman 28 votos, insuficientes para rechazar por sí solos el proyecto que el oficialismo busca aprobar, por lo que ahora trabajan en estrategias para evitar la sesión que permita su avance legislativo.

La iniciativa -articulada en el Senado, Patricia Bullrich- concentra la atención política mientras se intenta estabilizar un frente amplio que incluya a sectores provinciales y aliados parlamentarios que aún no definieron su postura. La propia Bullrich se prepara para intensificar negociaciones con estos aliados claves la semana próxima, con el objetivo de amarrar voluntades y asegurar el quórum necesario.

Desde el peronismo y otras fuerzas de oposición sostienen que el proyecto oficial representa una “reforma libertaria” que agravaría las condiciones laborales existentes, en un contexto ya marcado por fuertes tensiones en el empleo y crecientes críticas por la precarización de las condiciones de trabajo en todo el país.

Estrategias y resistencias

En paralelo, distintos sectores sindicales y movimientos sociales han anunciado medidas de presión destinadas a visibilizar su rechazo a cualquier avance de cambios que —según denuncian— favorecerían a grandes empresas en detrimento de derechos conquistados por décadas. Cámaras empresariales y gremiales por igual han expresado preocupación por la falta de consenso y diálogo genuino entre las partes; desde la CGT se ha criticado al gobierno por negarse a una reforma consensuada, acusándolo de avanzar sin negociar con los sindicatos y otros actores representativos.

Las protestas y movilizaciones se han traducido en acciones concretas en las calles y plazas de varias ciudades argentinas en los últimos meses, con columnas de trabajadores y organizaciones reclamando la suspensión de la reforma y enfatizando que ya existen formas de “reforma de hecho” debido a la precarización creciente del empleo en sectores públicos y privados.

Un contexto de alta tensión

El operativo opositor no solo se ubica en el terreno legislativo, sino que forma parte de un escenario más amplio de disputa por el modelo laboral en Argentina, donde dirigentes sindicales advierten que la situación actual ya se caracteriza por condiciones que equivalen a una flexibilización sin marco legal claro. El impacto de estas tensiones se combina con debates sobre ajuste económico, empleo y derechos laborales, generando una fuerte polarización en torno al futuro del trabajo en el país.

Esta semana será clave, con reuniones políticas y negociaciones que definirán si el proyecto llega o no a ser debatido en el recinto senatorial, en un momento en que la precarización y la defensa de derechos laborales se han vuelto temas centrales de la discusión pública.

GZ