En un partido cerrado y trabado, Boca Juniors se impuso por 1-0 ante Deportivo Riestra, gracias a un gol de su central Lautaro Di Lollo en el complemento. La jerarquía individual destrabó un trámite complicado ante un rival que vendió cara la derrota.
En el estreno del Torneo Apertura, el equipo dirigido por Claudio Úbeda monopolizó la posesión de la pelota, pero se encontró con un "Malevo" bien plantado en su propio campo, cortando circuitos y apostando al juego friccionado.
La propuesta visitante, sumada a un ritmo lento y algunas interrupciones, complicó la generación de juego asociado del Xeneize durante gran parte del cotejo.

La primera mitad mostró lo mejor y lo peor del trámite. Boca tuvo un lapso de lucidez donde acorraló a su rival, convirtiendo al arquero Ignacio Arce en la figura excluyente. El "Loco" le ahogó el grito primero a Tomás Belmonte y luego al propio Di Lollo con atajadas espectaculares.
La suerte también jugó su papel cuando un intento de Lautaro Blanco se estrelló en el palo, dejando el marcador en silencio al descanso.
El complemento mantuvo la tónica, con un Boca buscando por todos los medios pero chocando contra la muralla defensiva de Riestra. Incluso hubo un grito ahogado a los 7 minutos, cuando un gol fue correctamente anulado por una mano intencional de Lucas Janson al intentar conectar un córner.

Cuando las piernas empezaban a pesar y las ideas escaseaban, apareció la jerarquía individual para destrabar la historia. A los 30 minutos del segundo tiempo, Leandro Paredes ejecutó un tiro libre desde el sector derecho con la precisión de un cirujano.
El centro cayó llovido en el corazón del área chica, donde Lautaro Di Lollo se impuso con autoridad en las alturas para vencer la resistencia de Arce y desatar el desahogo en las tribunas. El tramo final fue de sufrimiento para Boca, pero aguantó sin mayor inconvenientes para quedarse con la victoria.