27/01/2026 - Edición Nº1085

Internacionales

Apelación clave

Marine Le Pen se juega su futuro político rumbo a las presidenciales de 2027

26/01/2026 | El tribunal debe definir si anula la condena por corrupción que hoy la inhabilita.



La líder de la ultraderecha francesa, Marine Le Pen, afronta una instancia clave: la apelación contra su condena por corrupción, un proceso que definirá si puede competir en las elecciones presidenciales de 2027. La sentencia de primera instancia, dictada en 2025, la inhabilitó por cinco años para ejercer cargos públicos, una sanción que hoy pone en jaque su proyecto político.

El caso gira en torno al uso indebido de fondos del Parlamento Europeo mediante empleos ficticios que, según la Justicia, sirvieron para financiar tareas partidarias en Francia. De confirmarse el veredicto, la prohibición la dejaría fuera de la carrera presidencial en un contexto que, hasta ahora, le era favorable.


Marine Le Pen, líder de Agrupación Nacional, durante una comparecencia pública en Francia mientras avanza la apelación contra su condena judicial.

Le Pen tomó las riendas del Frente Nacional en 2011, heredando el liderazgo de su padre, Jean-Marie Le Pen, figura central de la extrema derecha de posguerra. Para ampliar su base electoral, impulsó un proceso que denominó “desdemonización”: cambió el nombre del partido a Agrupación Nacional, moderó el discurso público y buscó romper con las declaraciones antisemitas y racistas que habían marcado la etapa anterior.

La estrategia rindió frutos. En las legislativas anticipadas de 2023, su espacio fue el más votado en la Asamblea Nacional, aunque sin mayoría absoluta. Al mismo tiempo, la dirigente capitalizó preocupaciones extendidas sobre inmigración y costo de vida, mientras rechazó acusaciones de racismo estructural, vínculos ambiguos con Rusia tras la invasión a Ucrania y prácticas financieras irregulares.


Jordan Bardella, presidente de Agrupación Nacional, señalado como posible candidato presidencial si se confirma la inhabilitación de Le Pen.

El calendario también juega a su favor: Emmanuel Macron no puede buscar un nuevo mandato en 2027 por límites constitucionales. Le Pen llegó a la segunda vuelta en 2017 y 2022, pero fue derrotada en ambas ocasiones; sin Macron en la boleta, su entorno veía esa elección como la mejor oportunidad histórica.

Ante el riesgo judicial, la líder ya activó un plan alternativo. Respaldó a, Jordan Bardella, actual presidente de Agrupación Nacional, para encabezar la candidatura si la inhabilitación se mantiene. Sondeos recientes lo ubican con chances competitivas en un eventual balotaje, aun sin Le Pen en la papeleta.

La trayectoria personal de la dirigente también pesa en el relato público. La ruptura con su padre, expulsado del partido, buscó despejar la herencia más tóxica del pasado. Su fallecimiento reciente reabrió un capítulo íntimo que Le Pen ha expuesto con ambivalencia: la decisión política que la fortaleció electoralmente tuvo, según admitió, un costo emocional profundo.

La apelación, entonces, no es solo un trámite judicial. Es el punto de inflexión entre dos escenarios: la confirmación de una pena que clausura su aspiración presidencial o la anulación que le permitiría intentar, por cuarta vez, llegar al Elíseo. En ambos casos, el fallo reordenará el tablero de la política francesa rumbo a 2027.