El crimen ocurrió en cuestión de segundos y a la vista de todos. Un empresario de 64 años fue asesinado de un balazo en el pecho durante un violento intento de asalto en Merlo. El acusado tenía un pedido de captura vigente: debía estar detenido.
La víctima fue identificada como Jorge Abelardo Acosta, dueño de una empresa de transportes familiar y de un salón de eventos. El ataque se produjo en la intersección de la avenida Ricardo Balbín (ruta provincial 40) y la calle Salta, cuando Acosta se encontraba a bordo de su camioneta Ford Ranger Limited frente a un centro de repuestos para camiones.
Según la reconstrucción del caso, el agresor descendió armado de un Peugeot 207 robado horas antes, abrió la puerta del conductor y, sin mediar palabra, disparó a quemarropa. El balazo impactó en el pecho de Acosta, que murió en el acto dentro del vehículo.
El homicidio fue el punto más grave de una secuencia que había comenzado minutos antes, en la calle México al 600, en la localidad de Libertad. Allí, Daniel Gustavo Lezcano, de 41 años, robó el Peugeot 207 e inició una huida que derivó en una seguidilla de delitos.
Tras asesinar al empresario, Lezcano no logró arrancar la camioneta de la víctima, chocó contra otro vehículo y escapó a pie. A pocas cuadras, en Balbín y Córdoba, volvió a atacar: robó a mano armada una Renault Kangoo a un hombre de 61 años.
La persecución continuó hasta Presidente Cámpora y Pavón, donde la Kangoo terminó incrustada contra un comercio. Lejos de entregarse, el agresor se enfrentó a tiros con la Policía, robó una Citroën Berlingo y retomó la fuga.
El raid delictivo terminó en la intersección de Hipólito Yrigoyen y Garay, donde Lezcano fue finalmente detenido tras chocar el vehículo. En su poder, los agentes secuestraron una pistola Astra A-75 calibre 9 milímetros, que tenía pedido de secuestro.
De acuerdo a la información judicial, Lezcano tenía un pedido de captura vigente emitido por el Juzgado de Ejecución Penal N° 2 de Mercedes, a cargo del juez Ricardo Fabio Oliveira Buscarini. Había sido condenado en una causa iniciada en 2016 por delitos que incluían asociación ilícita, robo calificado, privación ilegal de la libertad agravada y tentativa de homicidio.
Este domingo, el acusado se negó a declarar ante la fiscal Adriana Sánchez Corripio, titular de la UFI N° 8 de Morón. Fue imputado por homicidio criminis causa, cuatro robos automotores —uno en grado de tentativa—, resistencia a la autoridad agravada y portación ilegal de arma de guerra.
Mientras avanza la investigación, el asesinato de Acosta mantiene en estado de shock a los vecinos de Merlo, que reclaman explicaciones por un crimen cometido a plena luz del día por un delincuente que, según la Justicia, no debería haber estado en libertad.