El Poder Ejecutivo Nacional dispuso la extensión del mandato de Daniel Salamone como presidente del Directorio del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), mediante el Decreto 46/2026, publicado este lunes en el Boletín Oficial.
La designación rige a partir del 27 de diciembre de 2025 y corresponde a un nuevo período de ley, en el marco de lo establecido por la normativa que regula el funcionamiento del organismo científico.
En los considerandos del decreto, el Gobierno destacó la capacidad y solvencia técnica demostradas por Salamone durante su gestión, así como el carácter estratégico del CONICET para el desarrollo científico y tecnológico del país.
El organismo funciona actualmente en la órbita de la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología de la Jefatura de Gabinete de Ministros y es considerado una pieza central dentro de las políticas públicas vinculadas al sistema científico nacional.
Daniel Salamone es médico veterinario y cuenta con una extensa carrera académica y de investigación, especialmente reconocida en el campo de la biotecnología reproductiva y la clonación animal. A lo largo de su trayectoria, participó en numerosos proyectos científicos tanto en el ámbito universitario como en articulación con el sector productivo.
Su trabajo lo posicionó como una de las referencias regionales en clonación de animales de alto valor genético, clonación de mascotas y aplicación de estas técnicas para la conservación de especies en peligro de extinción.

En una entrevista brindada en el 2022 a la TV Pública, Salamone se refirió al impacto que tuvo la oveja Dolly, el primer mamífero clonado a partir de una célula adulta, en el desarrollo de la ciencia moderna.
“Algo que parecía ciencia ficción en su momento”, sostuvo, al explicar que el nacimiento de Dolly “fue una enorme sorpresa y abrió unas posibilidades increíbles”, al demostrar que una célula diferenciada podía dar origen a un individuo completo.
Según detalló, el hallazgo modificó la concepción científica sobre la diferenciación celular: “Uno pensaba que una célula de la piel estaba condenada a ser piel por el resto de la vida, y lo que demostró Dolly es que incluso de un tejido en particular se podría formar todo un individuo”.
Salamone remarcó que, si bien no integró el equipo original que produjo a Dolly, su grupo de trabajo replicó rápidamente la experiencia en la Argentina. “Solo tres años después comenzamos con un proyecto para generar vacas y, en este caso, fue con una empresa argentina; produjimos el primer clon incluso modificado genéticamente”, señaló.
Posteriormente, el desarrollo se extendió a la clonación de caballos, con fuerte impacto en el deporte de alto rendimiento. “En el Abierto de Polo de la Argentina, en uno de los equipos, todos los caballos eran de clonación”, recordó, al mencionar el interés de figuras destacadas del polo por esta tecnología, como Adolfo Cambiaso.
En ese contexto, afirmó que “a nivel de clonación de caballos, yo creo que es el país del mundo donde más clones se han producido”, con al menos dos empresas trabajando activamente en el sector.
Durante la entrevista, Salamone también destacó el uso de la clonación como herramienta para la preservación de especies y razas en peligro de extinción. “Volcamos toda nuestra experiencia y todo nuestro conocimiento para la clonación de especies en peligro de extinción”, explicó.
Relató trabajos realizados en conjunto con equipos internacionales, como la clonación de un cerdo autóctono vietnamita en riesgo crítico, y la producción científica en especies como tigres, chitas y yaguaretés.
“Lo atractivo de todo esto es que a veces uno puede usar un óvulo de una especie doméstica y la célula de un animal en peligro”, detalló, subrayando que en muchos casos se trata de procedimientos no invasivos, incluso a partir de células obtenidas de animales fallecidos.
Consultado sobre la clonación humana, Salamone fue categórico al rechazar esa posibilidad. “Para mí, no se debería ir en esa dirección”, afirmó, al señalar que existen razones éticas y científicas para descartar ese camino.
Indicó que, con los avances actuales, los laboratorios dejaron de trabajar en esa línea: “Con el conocimiento de que una célula de piel puede dar origen a cualquier tejido, directamente tratan de producir los tejidos y no hacen un embrión”, sostuvo, al tiempo que expresó su deseo de que ese límite no sea traspasado.
La ratificación de Salamone al frente del CONICET se produce en un contexto de intenso debate sobre el rol del Estado en ciencia y tecnología, el financiamiento del sistema científico y la articulación entre investigación básica, innovación y sector productivo.
Con la extensión de su mandato, el Gobierno apuesta a la continuidad de la conducción del principal organismo científico del país, en una etapa marcada por desafíos presupuestarios, redefiniciones institucionales y discusiones sobre el rumbo estratégico de la ciencia argentina.