10/02/2026 - Edición Nº1099

Internacionales

Nueva etapa

Amalia de los Países Bajos inicia una fase clave en su camino como futura reina

27/01/2026 | Tras completar su formación militar inicial, la heredera neerlandesa combinará defensa, estudios universitarios y compromisos institucionales.



Después de completar el Entrenamiento Militar General y ser ascendida al rango de cabo, la princesa Catalina-Amalia de los Países Bajos inicia una etapa decisiva en su formación personal e institucional. El cierre de esta fase no marca un final, sino el comienzo de un camino que la vinculará de forma estable con las Fuerzas Armadas mientras avanza en su preparación académica y pública como futura reina.

A partir de ahora, Amalia continuará vinculada al Estado Mayor de la Defensa como parte de un programa pensado específicamente para miembros de la familia real. No se trata de un rol simbólico: su participación le permitirá conocer desde dentro el funcionamiento de la estructura militar, comprender la cadena de mando y familiarizarse con las responsabilidades que, en el futuro, le corresponderán como jefa de Estado y figura constitucional.

Este compromiso se desarrollará en paralelo a su formación universitaria, que seguirá siendo una prioridad. La heredera combina estudios en áreas vinculadas al derecho, la política y la administración pública, un perfil académico diseñado para reforzar su preparación institucional. La experiencia militar suma una dimensión práctica y estratégica que pocas herederas europeas han incorporado de manera tan directa.

El paso de Amalia también refleja un cambio generacional dentro de la monarquía neerlandesa. A diferencia de otros tiempos, la formación de la futura reina no se limita al protocolo ni a la representación simbólica, sino que apunta a construir una figura con conocimiento real de los pilares del Estado. En un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas y debates sobre seguridad, este tipo de preparación adquiere un peso particular.

Aunque en los últimos días la atención se centró en la imagen del reencuentro con su madre, la reina Máxima de los Países Bajos, el verdadero mensaje va más allá de lo emocional. La escena dejó ver a una heredera que empieza a asumir responsabilidades propias, y a una monarquía que apuesta por una transición sólida y moderna.

En los próximos meses, se espera que Amalia aumente gradualmente su presencia en actos oficiales, siempre equilibrando su agenda pública con la formación académica y militar. Sin prisa, pero con pasos firmes, la princesa comienza a construir el perfil de la reina que algún día encabezará el Estado neerlandés.