La llegada a Ushuaia de un pastor evangélico estadounidense con vínculos políticos directos con Donald Trump y cercanía con el presidente Javier Milei se produce en un momento de alta tensión institucional en Tierra del Fuego, atravesada por la reciente intervención nacional del Puerto de Ushuaia.
El dato fue señalado por el periodista local Guillermo Worman, quien vinculó el arribo del referente religioso con una serie de movimientos políticos y administrativos que tienen como eje la principal terminal marítima de la provincia.
La coincidencia temporal entre la visita y la intervención del puerto activó alertas en el escenario político fueguino.

El miércoles 21 de enero de 2026, la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPyN) ordenó la intervención administrativa del Puerto de Ushuaia por un plazo de 12 meses. La medida suspendió la habilitación habitual del puerto y colocó personal designado por el organismo nacional al frente de su gestión operativa y técnica.

Según el comunicado oficial, la decisión se basó en irregularidades financieras, fallas operativas y deficiencias de infraestructura detectadas tras inspecciones realizadas durante 2025. Entre los puntos señalados figuran deterioro de muelles, defensas en mal estado y problemas de seguridad operativa.
La ANPyN también informó que la Prefectura Naval Argentina asistirá en tareas de seguridad y supervisión mientras se define un plan de normalización.
El detonante formal fue una denuncia presentada ante la ANPyN por dirigentes sindicales vinculados a la actividad portuaria, que alertaron sobre presuntos desvíos de fondos y gestión irregular de recursos.

El organismo nacional intimó en varias oportunidades al gobierno provincial a regularizar la situación y presentar un plan de mejoras. Ante la falta de respuestas satisfactorias, avanzó con la intervención.

El gobernador Gustavo Melella rechazó de manera categórica la medida y denunció un posible avasallamiento a la autonomía provincial. En un comunicado oficial, la administración fueguina sostuvo que “no hay razones objetivas que justifiquen la intervención” y cuestionó contradicciones internas en el acto administrativo.
La provincia remarcó que el puerto funciona con normalidad y atraviesa un período de crecimiento, con más de 525 recaladas previstas durante la temporada de cruceros antárticos y cifras récord de actividad en las últimas semanas.
“El puerto ha crecido y funciona con total normalidad”, señaló el Ejecutivo provincial.
Uno de los ejes del debate gira en torno a la Ley Provincial N° 1596, que habilita el uso del superávit del puerto para reforzar la obra social provincial OSEF. El gobierno fueguino afirmó que, pese a la sanción de la norma, no se realizó ningún traspaso efectivo de fondos.
El presidente de la Dirección Provincial de Puertos, Roberto Murcia, negó desvíos de fondos y aseguró que las inversiones y obras cumplen con estándares nacionales e internacionales. “Es falso que exista desmanejo o falta de inversiones”, sostuvo.
El Puerto de Ushuaia es una pieza central para la logística regional y la temporada de cruceros antárticos. Si bien Nación aseguró que la operatividad no se verá interrumpida, la intervención generó incertidumbre entre empresas navieras y gremios del sector.
En ese contexto, la llegada del pastor evangélico estadounidense -que se presentará el 14 y 15 de febrero en el microestadio municipal- sumó un elemento político adicional a un escenario ya cargado de tensión institucional y disputas de poder.
TM