En el Boletín Oficial de hoy, se confirmó el incremento por movilidad de las jubilaciones, pensiones y asignaciones.
Cabe recordar que desde abril de 2024, la fórmula de movilidad se estableció, a través de un Decreto de Necesidad y Urgencia del presidente Javier Milei, en base a la inflación mensual de dos meses atrás.
El martes 13 de enero, el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) informó que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del mes de diciembre fue de 2,8%.
De tal manera, en febrero, las jubilaciones, pensiones y asignaciones recibirán un aumento de 2,85%. Así, la jubilación mínima será de $359.254,35.
Es decir, las jubilaciones mínimas percibirán un incremento de apenas $9.955 el mes entrante.
Por su parte, la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) alcanzará los $287.403,48, con un aumento de $7.964.
Aun resta saber si el bono de $70.000 se pagará efectivamente, si se sostendrá en dicho monto (congelado desde marzo de 2024) o si se incrementará.

Según cálculos del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), de haberse actualizado el bono con la misma fórmula del haber, en enero debiera haber sido de $181.865. Es decir, los jubilados que cobran la mínima pierden $111.865 por mes por el congelamiento del bono.
Todo parece indicar que el bono se mantendrá en $70.000, degradando aún más su poder de compra y consolidándose como variable de ajuste, en detrimento de la calidad de vida de los adultos mayores.