Un video difundido por Luis D’Elía volvió a tensar la interna del peronismo y colocó a Axel Kicillof en el centro de una discusión que atraviesa al PJ desde hace meses: la relación con Cristina Kirchner y el futuro del liderazgo político del espacio.
— Luis D'Elia (@Luis_Delia) January 25, 2026
Desde su casa y con un tono directo, el dirigente social pidió “enfrentar el pasado” y llamó a “escribir una nueva página de la historia argentina con Axel presidente”. El mensaje no fue aislado ni improvisado: retomó una comparación histórica y la proyectó sobre el presente del peronismo.
D’Elía recordó a Néstor Kirchner y su enfrentamiento con Eduardo Duhalde y Carlos Menem a comienzos de los 2000. La referencia no fue casual. En ese paralelo se construyó la idea central del mensaje: que los procesos de renovación política requieren rupturas explícitas.

En ese punto, el dirigente fue claro: “Hace 25 años Néstor enfrentó al poder establecido e inauguró una nueva etapa”, dijo, antes de trasladar esa expectativa al gobernador bonaerense.
El planteo impacta en un momento sensible para Axel Kicillof. Con un perfil centrado en la gestión provincial, el gobernador aparece cada vez más mencionado como figura nacional, en un escenario donde el peronismo busca reordenarse tras sucesivas derrotas electorales.
El mensaje de D’Elía no cuestiona la figura de Cristina Kirchner de manera frontal, pero sí instala una tensión política: la necesidad de diferenciarse para construir una nueva etapa. Esa discusión atraviesa al PJ bonaerense y se proyecta hacia el armado nacional.

Cristina Kirchner sigue siendo una figura central del peronismo, tanto por su peso simbólico como por su influencia política. Sin embargo, el video vuelve a poner sobre la mesa un debate que se repite puertas adentro: hasta qué punto su liderazgo ordena o condiciona una renovación más amplia.
D’Elía fue explícito al pedir “basta de pasado”, una consigna que apunta más a una etapa política que a una persona, pero que inevitablemente interpela a la expresidenta y a su entorno.
El mensaje no define escenarios ni plazos, pero sí deja planteada una disyuntiva que atraviesa al peronismo: continuidad o ruptura, liderazgo histórico o recambio. En ese cruce aparece Kicillof, aún sin pronunciarse sobre una eventual proyección presidencial pero con la profundización del armado político desde el Movimiento Derecho al Futuro (MDF).
Lo que queda claro es que el debate ya no se limita a conversaciones internas. Empieza a expresarse en público y a ordenar posicionamientos, en un contexto donde el PJ busca redefinir su identidad y su estrategia política.
TM