Kanye West, ahora conocido como Ye, publicó un anuncio a página completa en el Wall Street Journal el lunes para disculparse formalmente por el comportamiento perturbador que lo ha convertido en un estorbo para la sociedad en los últimos años, además de sus constantes dichos antisemitas en distintos medios y redes sociales.
El cantante de hip-hop declaró que ha estado recibiendo tratamiento para una afección cerebral tras sufrir el año pasado "un episodio maníaco de cuatro meses de comportamiento psicótico, paranoico e impulsivo que destruyó mi vida". Ye confirma que "tocó fondo hace unos meses" y que: "A medida que la situación se volvía cada vez más insostenible, hubo momentos en que ya no quería estar aquí".

En este comunicado publicado en uno de los medios más imporantes de Estados Unidos detalló su historial de dichos antisemitas, declaraciones a favor de Hitler y su apego a la esvástica, atribuyendo el discurso de odio a su "perdida de contacto con la realidad", asumiendo su culpa pero no deslindando responsabilidad.
Textualmente manifestó su arrepentimiento: "Lamento y estoy profundamente mortificado por mis acciones en ese estado, y me comprometo a rendir cuentas, a que se me dé tratamiento y a un cambio significativo. Sin embargo, esto no justifica lo que hice. No soy nazi ni antisemita. Amo al pueblo judío".