El bar marplatense El Nuevo Mundial se convirtió en escenario de una verdadera fiesta futbolera con la presencia de Ubaldo Matildo “Pato” Fillol, uno de los arqueros más emblemáticos de la historia argentina.
El campeón del mundo en 1978 compartió un encuentro íntimo con los fanáticos, quienes se acercaron con camisetas, fotos y recuerdos para obtener la tan ansiada firma y una palabra del ídolo. Fillol, siempre cercano y cordial, dedicó tiempo a cada uno de los presentes, dejando en claro que su vínculo con la gente sigue intacto más allá de los años.

Hubo firma de autógrafos, fotos y charlas en una jornada muy agradable que se vivió en la esquina de Moreno y Santa Fe, con fanáticos de todas las edades acercándose a saludar a una verdadera leyenda.
La camiseta autografiada para todos fue una edición limitada del clásico buzo verde de arquero, con el número 5, inspirado en el modelo que utilizó durante el Mundial 78, donde se consagró campeón del mundo, y también en dos modelos que vistió durante diez años de su carrera en River Plate. Ese detalle convirtió cada firma en un gesto cargado de historia y emoción, reforzando el vínculo entre el ídolo y sus seguidores.
En declaraciones al sitio local Mar del Plata Web, el histórico guardameta dijo que tiene “muchos recuerdos del 78 y yo con mi presencia siento que están todos mis compañeros y el Flaco Menotti conmigo. Es un renacer del 78, están las redes sociales hoy y los chicos pequeños te conocen. Yo les pregunto: ‘¿De dónde me conocés?’, y me dicen: ‘No, yo te Googleo’. Se meten, ven tus atajadas y les gusta”.
El evento no solo fue un momento de nostalgia, sino también una reafirmación del lugar que ocupa Fillol en la memoria popular. Su figura trasciende generaciones: desde quienes lo vieron volar en el primer y único Mundial que organizó nuestro país hasta jóvenes que lo conocen por relatos familiares o documentales.
El bar, bautizado con un nombre que evoca la pasión futbolera, se transformó en un punto de encuentro donde la historia y la emoción se dieron la mano. La presencia del Pato resignificó el lugar, convirtiéndolo por unas horas en un templo de recuerdos y gratitud.
Entre los asistentes, se escucharon frases como “Es un orgullo tenerlo acá, es parte de nuestra identidad futbolera” o “Traje la camiseta que me regaló mi viejo, y ahora la tengo firmada por el mejor arquero de todos los tiempos”.
Desde la cuenta oficial de El Nuevo Mundial, los organizadores resumieron el espíritu de la jornada con un mensaje que refleja la emoción compartida: “Hoy en El Nuevo Mundial vivimos un momento realmente especial. Queremos agradecer a todas las personas que se acercaron, a quienes pasaban por casualidad y se quedaron a compartir, y a cada fan que llenó el local de fútbol, emoción y recuerdos. Un agradecimiento enorme y muy especial al @patofillol por su humildad, su tiempo y su generosidad con la gente, y también a todo el grupo que lo acompañó, que hizo posible este encuentro tan lindo y cercano. Gracias por ser parte, por el respeto, las charlas, las camisetas firmadas y la pasión de siempre”.