La tensión entre la Casa Rosada y la provincia de Santa Fe parece haber encontrado un punto de tregua. Tras semanas de marcar distancia y exigir certezas sobre los intereses provinciales, el gobernador Maximiliano Pullaro sorprendió este lunes con un alineamiento total hacia la agenda de Javier Milei. El mandatario provincial no solo avaló la reforma laboral, sino que se convirtió en el principal impulsor de la baja en la edad de imputabilidad.
🚨 Caso Jeremías Monzón: habló el gobernador Pullaro
— De12a14 (@De12a14) January 26, 2026
“El que comete un delito lo tiene que pagar. Hay que bajar la edad de imputabilidad”, sostuvo el mandatario.
Además, afirmó: “Estamos en contra del garantismo que defendió el kirchnerismo”. pic.twitter.com/XAttPjC9t5
El asesinato de Jeremías Monzón, un adolescente de 15 años apuñalado en la ciudad de Santa Fe por jóvenes de 14, fue el catalizador del cambio. Pullaro fue tajante al respaldar la inclusión del Régimen Penal Juvenil en las sesiones extraordinarias de febrero: "Un delito de mayor tiene que ser juzgado con una pena de mayor", sentenció.

Para el gobernador, el "garantismo kirchnerista" le hizo daño al país al tratar a los delincuentes como víctimas. En su nueva postura, sostiene que la justicia debe ser clara:

A pesar de sus críticas previas sobre el impacto en las arcas provinciales, Pullaro confirmó que Santa Fe acompañará la modernización laboral impulsada por el ministro del Interior, Diego Santilli. Aunque reconoció que la baja de Ganancias para grandes empresas quitará recursos coparticipables, el gobernador eligió el pragmatismo.
Pullaro dejó de lado su postura de "defensa cerrada" para priorizar una alianza estratégica que busca compensar la pérdida de recursos con crecimiento económico. A cambio, el santafesino pidió "mirada pyme" y que se avance en la eliminación de impuestos no coparticipables, como el tributo al cheque.
Este alineamiento le da a Javier Milei un oxígeno clave en el Congreso. Con el apoyo de Santa Fe, las leyes de reforma laboral y penal juvenil ganan tracción de cara a un febrero que será decisivo para el rumbo del Gobierno nacional.